Familias contemporáneas chilenas

Familias contemporáneas: ¿cómo distribuyen su tiempo?

Ya en los noventa Barney, el morado ídolo infantil, afirmaba en una de sus pegajosas canciones que si analizamos las familias “las hay de muchos tamaños, ninguna es igual”. Seamos o no fans de ese personaje, hay que reconocer que el dinosaurio tenía razón y en nuestro país en los últimos veinte años el llamado “pilar de la sociedad” ha experimentado drásticos cambios.

En efecto, cada vez es más frecuente encontrar hogares monoparentales, con mujeres jefas de hogar; otros donde los niños viven con sus abuelos y hogares de parejas que han decidido no tener hijos propios, pero que entregan todo su tiempo libre y cariño, a sus mascotas o sus sobrinos.

Según el último Censo (de 2017), en Chile existen 5.651.637 hogares, de los cuales, un 42 % (un poco más de 2 millones de familias) tienen a una mujer jefa de hogar. Es ella la principal fuente económica de la casa y también es ella la que organiza el funcionamiento del hogar y el tiempo libre de sus hijos.

Es que a la hora de analizar la forma en que las familias chilenas distribuyen su tiempo libre, también se encuentran todo tipo de realidades.

Por un lado, tenemos a la familia con tintes televisivos, pero achoclonada. Ahí se inscribe la de la animadora María Luisa Godoy y su esposo, el abogado, Ignacio Rivadeneira, o la de los animadores Cristian Sánchez y Diana Bolocco. En ambos casos, las figuras femeninas han afirmado en entrevistas televisivas y en revistas de papel couché que el 100 % de su tiempo libre lo dedican a sus hijos, con los cuales comparten un sinfín de actividades de esparcimiento, desde salidas a comer, hasta espectáculos, películas o viajes al extranjero.

También existen las familias donde el padre trabaja 10 o más horas diarias y trata de aprovechar al máximo con sus hijos el poco tiempo libre que le queda. Uno de estos padres es Cristóbal Avilés, el CEO de Capitaria,  quien explica que su forma de enfrentar la vida siempre ha estado muy ligada a los suyos. “Para mí la familia es lo más importante. Todo debe congeniar con ellos: el emprendimiento, los amigos, el deporte, por eso trato de que el tiempo que les dedico sea de calidad. Tengo tres hijos, el mayor tiene 5 años. En las noches me levanto dos o tres veces a hacer mamaderas, con mi señora tomamos desayuno todos juntos en las mañanas y luego los llevo al colegio. Esta es una parte muy importante de mi día. Es donde más los aprovecho y tengo la suerte de que mi esposa me comprende y me apoya”, subraya.

Algo parecido en cuanto al amor por sus hijos y la importancia de dedicarles tiempo de calidad, manifiesta el joven y exitoso empresario inmobiliario, Erik Leiva. Con tres hijos de diferentes edades, desde pequeños hasta un adulto joven, confiesa que compatibilizar su tiempo libre con las horas de esparcimiento de sus hijos es casi siempre un trabajo arduo “pero vale la pena y siempre lo conseguimos porque contamos con amor, buena voluntad y el apoyo incondicional de sus mamás”, subraya.

SIN HIJOS, PERO CON SOBRINOS Y FAMILIARES

Asimismo, en las familias sin hijos, pero con una carga laboral diaria de 10 u 11 horas, el fin de semana es normalmente el tiempo que dedican a sus sobrinos y familiares. Así lo hacen María Paz Casanueva y Paulina Jiménez, una joven pareja que contrajo el vínculo en 2018 y actualmente se prepara para celebrar el cumpleaños 94 de la abuelita de una de ellas. “Estamos felices de poder compartir este momento con la abuelita y todos nuestros seres queridos. Independientemente de cómo se conformen, las familias son familias y lo único importante es que exista amor y respeto”, asegura Paulina.

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