Cambio-Hora

Los consejos de salud para que el cambio de hora no sea un dolor de cabeza

A cada minuto el reloj avanza y este sábado llega el horario de verano. Esperado por muchos, odiado por otros, lo cierto es que a la medianoche del próximo 7 de septiembre los chilenos deberán adelantar sus relojes y celulares en una hora más. Así, cuando sean las 24:00, la hora se modificará a las 01:00 de la madrugada del domingo 8, haciendo que amanezca y oscurezca más tarde, lo que sin duda puede traer consecuencias para la salud de las personas.

“La afectación debería ser transitoria. Durante la primera semana o las primeras 24 a 48 horas se ven las consecuencias más importantes que son falta de atención y concentración, somnolencia diurna y cambios metabólicos, porque se ve afectado el ciclo circadiano, tales como aumento de peso, mayor resistencia a la insulina, cambios de temperatura corporal y presión arterial”, explicó la doctora Úrsula Hernández, Jefa del equipo de neurología del Hospital de La Serena.

La especialista además, señaló que para la población que no presenta enfermedades crónicas, las repercusiones no son de gran impacto, pero “en pacientes con problemas de salud mental, como demencia, o enfermedades como Parkinson, puede generar alteraciones de tipo confusional y desorientación”.

Por su parte,  el doctor Héctor Carrasco, Jefe de Psiquiatría del recinto asistencial serenense, sostuvo que en general, las personas “tienden a comer bastante antes de dormir y fundamentalmente alimentos muy calóricos. Justamente antes y después del cambio, debieran hacer lo contrario, comer menos y menos calórico, de manera que sea más fácil incorporarse al periodo de sueño y éste sea mucho más reparador. Se recomienda que la última comida sea al menos 1 o 2 horas antes de aprontarse a dormir”.

Ante la necesidad de contar con más luz natural durante la mañana, el Ministerio de Energía decidió este año postergar en un mes el cambio. El nuevo horario aplazará el atardecer gradualmente, a medida que nos acercamos al verano, lo que también tendrá sus efectos en los trabajadores y en el ámbito personal.

Johanna Mendoza, psicóloga del establecimiento de la capital regional, indicó que “en las primeras semanas habrá mayor cansancio físico y mental y andaremos mucho más irritables, lo que nos puede afectar en las relaciones interpersonales y en el trabajo porque estamos más propensos al conflicto. Por eso, es importante hacer pausas, salir a recibir la vitamina D que nos otorga el sol y así disminuir estos efectos”.

Pero ¿cómo podemos adaptarnos a este cambio? La psicóloga entregó prácticos consejos para que este nuevo horario no sea un dolor de cabeza para la población. “Podemos ir modificando desde ya el horario, 15 minutos diarios, irse levantando más temprano, acostándose antes y adelantar las comidas, para ir ajustando poco a poco nuestro reloj biológico porque nuestro cuerpo se demora en adaptarse”, recomendó.

También resulta muy importante tener cuidado con el uso de pantallas de celulares, computadores y televisores inteligentes, ya que el cerebro interpreta la luz que estos artefactos emiten como iluminación de día, disminuyendo así el bienestar del descanso y aumentando la irritabilidad.

Al caer la noche, la profesional de salud mental aconseja seguir conductas que permitan tener un sueño de mayor calidad, placentero y más reconfortante. “La idea es apagar la tele una hora antes de dormir, para que nuestro cuerpo se prepare para el descanso y hacer ejercicios de relajación antes de dormir, manejando bien nuestra respiración”, sugirió.

Cabe destacar, que en las regiones de Magallanes y de la Antártica Chilena se mantendrá el huso horario, por ello, quienes vivan en ellas no deben modificar sus relojes. En tanto, en Chile Insular Occidental, la Isla de Pascual y la Isla Salas y Gómez, el horario se cambiará a las 22:00 horas del 7 de septiembre, adelantando los relojes en una hora.

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