Paola-Vasquez

Presentes en la nueva re@lidad

El impacto del coronavirus sobre nuestra economía, especialmente sobre las pequeñas y medianas empresas, nos impone un tremendo desafío: evitar que la cadena exportadora se detenga y de esta manera incidir en el mercado laboral y el dinamismo de la actividad comercial. Esta crisis nos obligó a replantear nuestra estrategia y la enfrentamos como una oportunidad para transformarnos y convertirnos en un mejor prestador de servicios para el sector exportador; reenfocando prioridades, poniendo más énfasis en los resultados, modernizando y digitalizando cada vez más nuestros diferentes procesos.

Desde marzo estamos trabajando en una serie de talleres de formación, webinars y otras acciones de capacitación para fortalecer las capacidades y preparar a nuestras pymes exportadoras para nuevas alternativas de negociación. Hemos reunido a los diferentes actores -tanto públicos como privados- en sesiones de la mesa de comercio exterior y en el Consejo Regional Exportador. Además, hay que agregar el monitoreo que elabora nuestra red de oficinas internacionales identificando oportunidades comerciales para nuestro sector exportador y, en materias de promoción, la realización de reuniones uno a uno con diferentes contrapartes en mercados como China, Japón, Australia, Canadá y Turquía entre otros, para que los pisqueros, viñateros, productores de frutos secos, por nombrar a los más emblemáticos; puedan acceder a dichos mercados.

Lentamente empiezan a aparecer los primeros resultados. Las cifras del primer trimestre, si bien no reflejan el impacto de la crisis en su totalidad, sí nos muestran importantes crecimientos en Asia (China +20% y Japón +33%) y Europa (Reino Unido +20% y Alemania +39%). Mejor aún, los crecimientos se mantienen al desmineralizar los números y desglosar las cifras sólo al sector alimentos: China +5%, Japón +45%, Holanda +6%, Reino Unido +43% y Alemania +39%. El dato es muy relevante, pues se trata de mercados clave que serán los primeros en recuperarse pues están en pleno proceso de normalización. Además, es una muy buena noticia para nuestros agricultores, pues la demanda mundial por alimentos saludables es una tendencia que llegó para quedarse y será cada vez más alta.

Manteniendo nuestros focos transversales a todos los sectores (innovación, sostenibilidad, mujeres y pueblos originarios) seguimos trabajando, además de las empresas del sector Silvoagropecuario, con empresas de Industrias y Servicios donde destacan los proveedores para la minería y también de la Economía Creativa, donde contamos con exitosos casos en subsectores como videojuegos, aplicaciones y editoriales.

Ratificamos nuestro compromiso con el sector exportador, estamos aquí, para ustedes, ahora y lo estaremos cuando el mundo se recupere. Tenemos 56 oficinas comerciales, 56 sensores que están en contacto permanente con nuestras empresas, redefiniendo sus estrategias de promoción y detectando nuevas oportunidades para su oferta. El mundo cambió y ProChile también. Los invito a digitalizarse y adaptarse a esta nueva realidad lo más pronto posible.

Por: Paola Vásquez, Directora Regional de ProChile

Compartir en .....