Durante más de treinta años, la revista AÑO/CERO fue una de las principales ventanas al mundo de lo inexplicado para miles de lectores en España y América Latina. Fundada en 1990 por el periodista e investigador Enrique de Vicente, la publicación se transformó rápidamente en un referente para quienes buscaban información sobre ovnis, enigmas históricos, ciencia de frontera y fenómenos paranormales.
Su estilo, basado en reportajes extensos, entrevistas a investigadores y coberturas de casos emblemáticos, ayudó a formar a varias generaciones de lectores interesados en el misterio. Durante años, fue una revista de culto en kioscos, bibliotecas y colecciones personales, convirtiéndose en una referencia obligada dentro del periodismo heterodoxo.
Tras la jubilación de su fundador en 2015, la dirección quedó en manos del periodista Lorenzo Fernández, quien condujo la revista en una etapa marcada por los cambios del mercado editorial y la transición hacia nuevos formatos. Finalmente, en su última etapa como Historias de AÑO/CERO, la publicación anunció su cierre definitivo, poniendo fin a una trayectoria que marcó a toda una época.
Un legado que también está en La Serena
El impacto de AÑO/CERO no se limitó a España. En Chile y otros países de América Latina, la revista fue una fuente fundamental de información e inspiración para investigadores, periodistas y entusiastas del fenómeno OVNI.
Desde el Museo OVNI de La Serena, su director, el periodista e investigador Cristian Riffo Morales, lamentó el cierre de la histórica publicación y destacó su importancia en la formación de quienes se interesaron por estos temas.
“AÑO/CERO fue una revista que marcó a muchos de nosotros. Durante años esperamos cada número para conocer nuevas investigaciones, teorías y casos del mundo del misterio. Para quienes crecimos leyendo estas páginas, su cierre representa el fin de una etapa muy importante del periodismo del misterio”, señaló.

Riffo agregó que el legado de la revista también está presente en el museo serenense.
“En nuestro museo conservamos el número uno de AÑO/CERO, como parte de nuestra colección histórica. Es un testimonio de una época en que el misterio se difundía principalmente a través del papel, y donde estas revistas cumplían un rol fundamental en la divulgación.”
El fin del papel, el inicio de nuevas formas
El cierre de AÑO/CERO refleja una tendencia global: la caída de la prensa impresa y el cambio en los hábitos de consumo informativo. Hoy, gran parte de la divulgación del misterio se realiza a través de plataformas digitales, podcasts, documentales y redes sociales.
Sin embargo, su influencia permanece. Muchos de los actuales investigadores, divulgadores y proyectos culturales del ámbito del misterio nacieron inspirados por sus páginas.
El adiós de AÑO/CERO no significa el fin de la divulgación del misterio, sino el cierre de una etapa histórica y el comienzo de nuevas formas de contar lo inexplicado. Porque, como han señalado sus propios editores, el misterio no desaparece: simplemente cambia de formato.









