El reciente pronunciamiento del Panel Técnico de Concesiones confirmó la caída del proyecto de la Circunvalación Coquimbo-La Serena, luego de rechazar la modificación del contrato de la Ruta 5 Norte Los Vilos-La Serena que permitía su incorporación.
La iniciativa contemplaba una autopista de 39,74 kilómetros en el sector oriente de la conurbación, incluyendo un túnel de 1,8 kilómetros y enlaces a desnivel, con el objetivo de descongestionar el tránsito y mejorar la conectividad entre Coquimbo y La Serena.
El Panel determinó que la propuesta no cumplía con la normativa vigente, al detectar discrepancias económicas insubsanables. Se cuestionó que los costos de conservación y mantenimiento no provinieran de un proceso competitivo y que los valores presentados carecieran de respaldo en referencias de mercado.
Ante este escenario, el gobernador regional, Cristóbal Juliá, criticó con firmeza lo ocurrido, señalando que la caída del proyecto refleja una falta de prolijidad técnica y gestión efectiva en una obra clave para el desarrollo regional. Asimismo, advirtió que la región no puede seguir acumulando proyectos frustrados por errores que debieron haberse corregido oportunamente.
Juliá destacó que el fracaso de la Circunvalación afecta directamente al área metropolitana La Serena–Coquimbo, donde se concentra gran parte de la población y la actividad económica, manteniendo la presión sobre las rutas existentes, prolongando los tiempos de traslado de miles de vecinos y aumentando la inseguridad vial. Cada día de retraso significa más tacos, más accidentes y más pérdida de oportunidades para los habitantes de la región.
“La decisión del Comité de Expertos de rechazar el proyecto de Circunvalación de la Ruta 5, conocida el día de ayer, es inaceptable y demuestra, una vez más, la desconexión del nivel central con las verdaderas urgencias de las regiones. La Región de Coquimbo no puede seguir pagando el costo de la indecisión de un gobierno centralista que ha demostrado cero interés en nuestro desarrollo. Esta obra no es un lujo, es una necesidad urgente para enfrentar la congestión crítica del área metropolitana, reducir accidentes y sostener el desarrollo productivo regional”, afirmó el gobernador.
Juliá emplazó directamente a la ministra de Obras Públicas, Jessica López, a asumir su responsabilidad política en este tema. “No basta con escudarse en informes técnicos cuando lo que está en juego es la calidad de vida de miles de familias. Queremos saber si el Ministerio de Obras Públicas está del lado de las regiones o si seguirá administrando excusas desde Santiago”, indicó.
Asimismo, el gobernador hizo un llamado al Presidente Gabriel Boric a definir si su compromiso con la descentralización es real o simplemente declarativo. “No se puede hablar de equidad territorial mientras se frenan proyectos estratégicos para el norte chico. La Región de Coquimbo no es de segunda categoría. Aquí no hay espacio para ambigüedades. Si el Gobierno no prioriza esta obra, estará asumiendo la responsabilidad política de profundizar el abandono que sienten nuestras comunidades”, agregó.
El gobernador también convocó a los alcaldes de La Serena y Coquimbo, a los gremios, la academia y la sociedad civil a no quedarse en silencio. “Exigiremos explicaciones formales, revisaremos los antecedentes técnicos y defenderemos con firmeza lo que le corresponde a nuestra región. Nuestras comunas no mendigan inversiones: las exigen con legitimidad. La paciencia de la región tiene límites”, concluyó.
Finalmente, Juliá recordó que esta situación se suma a un escenario preocupante: durante los últimos cuatro años no se ha concretado ninguna obra de envergadura en la Región de Coquimbo que marque un antes y un después en materia de infraestructura. “Nuestra región necesita liderazgo, planificación y responsabilidad para concretar iniciativas estratégicas que respondan al crecimiento sostenido del territorio y a las demandas de su población”, enfatizó.











