Un grupo bipartidista de congresistas estadounidenses, acompañado por exfuncionarios de inteligencia, militares retirados, periodistas especializados y reconocidos denunciantes del fenómeno UAP (Fenómenos Anómalos No Identificados), realizó este martes una inédita conferencia de prensa en las escalinatas del Capitolio (Washington D. C.) para exigir la liberación de archivos que, aseguran, permanecen ocultos al escrutinio público y del propio Congreso.
La actividad reunió a los representantes Anna Paulina Luna, Tim Burchett, Eric Burlison y Jared Moskowitz, junto al exoficial de inteligencia David Grusch, quien volvió a defender públicamente sus denuncias sobre la existencia de programas gubernamentales relacionados con la recuperación y estudio de tecnologías de origen desconocido.
Durante la conferencia, los legisladores afirmaron que existen documentos específicos que han sido solicitados formalmente por el Congreso y que continúan siendo retenidos por organismos de inteligencia y defensa. Según señalaron, dichos archivos contendrían antecedentes sobre programas de recuperación de objetos voladores no identificados, iniciativas de ingeniería inversa y material biológico asociado a algunos de estos casos.
Uno de los aspectos más llamativos de la jornada fue el cambio de enfoque que varios expositores propusieron para el debate. En lugar de centrar la discusión exclusivamente en la tecnología recuperada, plantearon que el interés público debería enfocarse también en la posible evidencia biológica que habría sido estudiada por agencias gubernamentales durante décadas.

“El conocimiento de que no estamos solos no pertenece a ningún gobierno ni a ningún ejército, sino a toda la humanidad”, señaló la periodista de investigación Leslie Kean, una de las figuras que contribuyó a instalar el tema en la agenda pública estadounidense a partir de las revelaciones publicadas por The New York Times en 2017.
GRUSCH
Por su parte, David Grusch sostuvo que durante sus funciones tuvo acceso a información relacionada con programas de recuperación de vehículos UAP y materiales biológicos asociados, insistiendo en que parte de esos antecedentes deberían ser revisados por el Congreso y posteriormente sometidos a procesos de desclasificación pública.

Los parlamentarios también solicitaron que se otorguen garantías legales e inmunidad a funcionarios, militares y contratistas que estén dispuestos a entregar información sobre estos programas, argumentando que muchos potenciales testigos continúan guardando silencio por temor a represalias.
La conferencia también hizo referencia al denominado Caso Varginha, ocurrido en Brasil en 1996, uno de los episodios más controvertidos de la ufología mundial. Algunos de los participantes señalaron que la eventual desclasificación de archivos estadounidenses podría abrir la puerta para que otros países revisen antecedentes históricos relacionados con fenómenos similares.
Si bien durante la actividad no se presentaron nuevas evidencias físicas ni documentación inédita, los organizadores sostuvieron que la importancia de este momento radica en la presión política que actualmente existe para que organismos gubernamentales entreguen información que hasta ahora ha permanecido fuera del alcance del público.

Para los impulsores de esta iniciativa, el debate ya no gira únicamente en torno a la existencia de objetos no identificados, sino también sobre transparencia gubernamental, supervisión legislativa y el derecho de los ciudadanos a conocer información que podría tener profundas implicancias científicas e históricas.
La conferencia concluyó con un llamado a gobiernos de todo el mundo para avanzar en procesos similares de desclasificación y facilitar que nuevos testigos puedan entregar antecedentes sin temor a consecuencias legales o profesionales.
Agradecimientos: Fernando Silva.











