Una retroexcavadora para una obra vial en La Serena, un tractor para un huerto en el Limarí o un camión aljibe para una faena en el Choapa tienen algo en común: cuestan decenas de millones de pesos y se necesitan antes de cobrar el primer estado de pago. Para muchas pymes regionales, comprarlos al contado significa comprometer el capital de trabajo que necesitan para pagar sueldos, combustible y repuestos.
Una alternativa es el leasing de maquinaria de Finservice, un servicio de asesoría y gestión que ayuda a las empresas a obtener financiamiento para maquinaria y equipos.
El leasing permite resolver ese desfase: un banco o una compañía especializada compra el equipo y lo entrega en arriendo a la empresa, que paga cuotas mientras la máquina ya está operando. Sin embargo, no todas las solicitudes se aprueban y la cuota que muestra un simulador rara vez refleja el costo final del contrato.
Qué es el leasing y quién lo ofrece
La Comisión para el Mercado Financiero (CMF) describe el leasing como un contrato de arrendamiento en el que una empresa especializada adquiere un bien y lo entrega a un cliente, quien se compromete a pagar rentas y puede comprarlo al término del contrato mediante una opción de compra.
La diferencia principal con un crédito tradicional está en la propiedad del equipo. Mientras dura el contrato, la máquina pertenece a la institución que la financia. Si la empresa deja de pagar las cuotas, la entidad puede recuperar el bien de acuerdo con las condiciones contractuales y los procedimientos aplicables.
En la práctica, existen dos modalidades principales:
- Leasing financiero: el contrato suele cubrir una parte importante de la vida útil del equipo. La empresa usuaria asume habitualmente los gastos de mantención y seguro y, al finalizar, puede ejercer la opción de compra.
- Leasing operativo: se orienta al uso del equipo durante un período determinado. Según el contrato, el arrendador puede mantener responsabilidades de mantenimiento y soporte, y la empresa devuelve o renueva la maquinaria al terminar.
En Chile, la oferta se distribuye entre distintos tipos de proveedores:
- Bancos y filiales de leasing. BancoEstado, Banco de Chile, Bci y Santander ofrecen alternativas de financiamiento para empresas. Bci, por ejemplo, informa que puede financiar hasta el 100% del valor del bien, incluidos determinados gastos de formalización, sujeto a evaluación.
- Financieras de fabricantes y distribuidores. Algunas marcas de maquinaria minera y de construcción ofrecen soluciones de financiamiento para sus clientes. Sandvik Customer Finance, por ejemplo, ha ofrecido leasing financiero para contratistas.
- Empresas de arriendo de maquinaria. Algunas compañías ofrecen contratos de arriendo de camiones y equipos pesados por períodos que pueden extenderse desde un mes hasta varios años, con servicios de mantenimiento y asistencia técnica según las condiciones contratadas.
Antes de entregar antecedentes o firmar, conviene verificar la identidad de la entidad y consultar los registros de la CMF cuando corresponda.
Cómo calcular la cuota de un leasing
La cuota de un leasing financiero depende del monto financiado, la tasa de interés, el plazo y las condiciones de la opción de compra. Para estimar el pago periódico de un contrato con cuotas iguales, puede utilizarse una fórmula de anualidad:
C = (P × r) / [1 − (1 + r)−n]
Donde:
- C es la cuota periódica.
- P es el monto financiado.
- r es la tasa de interés del período.
- n es el número de cuotas consideradas.
Esta fórmula sirve como aproximación cuando el contrato puede modelarse con pagos iguales. Si existe un valor residual u opción de compra distinto de las cuotas periódicas, debe incorporarse por separado al cálculo para obtener una estimación correcta.
En Excel o Google Sheets también puede utilizarse la función PAGO, ajustando sus parámetros al plazo y a la tasa del contrato.
Ejemplo de financiamiento de una excavadora
Supongamos que una empresa necesita financiar una excavadora cuyo valor es de 3.000 UF netas. Para ilustrar el efecto del plazo, se considera una tasa hipotética del 9% anual en UF, equivalente a una tasa mensual aproximada del 0,72%. El cálculo supone rentas mensuales iguales y una opción de compra final del mismo valor que una cuota (por ejemplo, 36 rentas más la opción de compra).
La siguiente tabla muestra una estimación ilustrativa de las cuotas, con IVA del 19%. Los valores son referenciales y no corresponden a una cotización comercial.
| Plazo | Cuota neta estimada | IVA estimado | Cuota total estimada |
| 36 meses | 92,7 UF | 17,6 UF | 110,3 UF |
| 48 meses | 72,9 UF | 13,8 UF | 86,7 UF |
| 60 meses | 61,0 UF | 11,6 UF | 72,6 UF |
Los resultados definitivos dependerán de la estructura del contrato, la opción de compra, las comisiones y los demás cargos aplicables. La tabla permite observar una tendencia: alargar el plazo reduce la cuota mensual, pero puede aumentar el costo total del financiamiento.
Un pie o aporte inicial también puede reducir el monto financiado y, por tanto, las cuotas posteriores, aunque su conveniencia depende de cuánto capital de trabajo necesite conservar la empresa.
El efecto del IVA y los gastos adicionales
El IVA es un elemento importante al comparar el leasing con otras formas de financiamiento. En una compra financiada mediante un crédito tradicional, la empresa normalmente debe pagar el IVA de la adquisición al proveedor, lo que puede generar una salida importante de caja al comienzo.
En un contrato de leasing, el IVA de las rentas se distribuye a medida que se pagan las cuotas, según el tratamiento tributario aplicable. Esto puede aliviar la necesidad inicial de liquidez, aunque no significa necesariamente que el costo total sea menor.
Además de la cuota, hay que considerar:
- Seguro de la maquinaria.
- Gastos notariales y de formalización.
- Comisiones y otros cargos contractuales.
- Valor de la opción de compra al finalizar.
- Variaciones de la UF o del tipo de cambio, si el contrato está expresado en esas unidades y los ingresos se reciben en pesos.
Por eso, antes de decidir, conviene comparar el costo total del contrato y no solo la cuota mensual que aparece en una simulación.
Qué requisitos piden las instituciones financieras
La evaluación de un leasing suele concentrarse en dos aspectos: la capacidad de la empresa para pagar las cuotas y el valor de recuperación de la maquinaria en caso de incumplimiento.
Aunque los antecedentes varían según la institución, el monto solicitado y el tipo de equipo, habitualmente se requiere:
- Cotización o factura proforma del proveedor, con la descripción del equipo, los implementos incluidos y las condiciones de entrega.
- Carpeta tributaria actualizada, con información sobre ventas y situación tributaria.
- Balances y estados financieros, generalmente de los últimos ejercicios.
- Documentación legal de la empresa, incluidos los antecedentes de la sociedad y sus representantes.
- Antecedentes comerciales, para evaluar el historial de cumplimiento de las obligaciones financieras.
- Seguro de la maquinaria, de acuerdo con las condiciones exigidas por la entidad financiadora.
Cuando se trata de maquinaria usada, pueden solicitarse antecedentes adicionales, como una inspección técnica, un peritaje y documentación que permita verificar la antigüedad, el estado y la identificación del equipo.
La antigüedad máxima aceptada depende de la institución y del tipo de maquinaria. El valor que determine el peritaje también puede influir en el monto financiado. Si la tasación es inferior al precio acordado con el vendedor, la empresa podría tener que cubrir la diferencia con recursos propios.
Por eso, es recomendable confirmar las condiciones de financiamiento y tasación antes de comprometer una compra o entregar una seña.
Los plazos de evaluación varían según la complejidad de la operación y la rapidez con que se entreguen los documentos. Una carpeta incompleta o una cotización sin información suficiente puede retrasar la respuesta.
Paso a paso para obtener un leasing de maquinaria
El proceso puede organizarse en siete etapas:
- Evaluar la necesidad del equipo. Revisar los contratos adjudicados, las órdenes de compra y las horas de utilización previstas. Si la maquinaria se ocupará solo ocasionalmente, puede ser más conveniente arrendarla por proyecto.
- Elegir el equipo y solicitar una cotización completa. La institución financiera necesita conocer las características, el precio y las condiciones de entrega de la maquinaria.
- Verificar el estado del equipo usado. Si corresponde, solicitar una inspección o peritaje antes de comprometer la compra.
- Preparar los antecedentes financieros y legales. Reunir la carpeta tributaria, los estados financieros y los documentos de la empresa.
- Comparar alternativas de financiamiento. Solicitar propuestas a dos o tres instituciones y revisar la tasa, la moneda, las cuotas, los seguros, las comisiones y la opción de compra.
- Completar la evaluación y firmar el contrato. Una vez aprobada la operación, la entidad financia la adquisición y entrega el equipo en arrendamiento conforme a las condiciones pactadas.
- Resolver la opción de compra al finalizar. Según el contrato, la empresa podrá adquirir la maquinaria pagando el valor residual, devolverla o renovar el acuerdo cuando esa alternativa esté contemplada.
Por qué se rechazan las solicitudes
Las solicitudes de leasing pueden rechazarse por distintas razones, incluso cuando la empresa tiene una necesidad real de maquinaria.
Una de las más habituales es que los ingresos proyectados no sean suficientes para cubrir las cuotas. Esto puede ocurrir cuando la empresa depende de contratos todavía no adjudicados o cuando el equipo tendrá períodos prolongados sin uso.
Otro motivo es que la maquinaria usada supere los límites de antigüedad de la institución o que el peritaje determine un valor inferior al precio de compra. En ese escenario, el monto que la entidad está dispuesta a financiar podría no alcanzar para completar la operación.
También influye la posibilidad de revender el equipo. Una máquina estándar, de una marca con repuestos y servicio técnico disponibles en Chile, puede ofrecer mejores perspectivas de recuperación que un equipo demasiado especializado o fabricado a medida.
Finalmente, una cotización incompleta o la falta de antecedentes del proveedor puede retrasar la evaluación e impedir que la solicitud avance.
Las dos últimas situaciones pueden abordarse antes de presentar la solicitud. Las empresas con un área de finanzas propia suelen hacerlo internamente, con apoyo de su contador o del ejecutivo pyme de su banco. Otras recurren a consultoras externas que revisan y ordenan el expediente.
Impuestos y contabilidad del leasing
El tratamiento tributario del leasing depende del régimen de la empresa, las características del contrato y las normas vigentes. Por eso, no conviene asumir que todas las cuotas serán deducibles de la misma manera en cualquier situación.
En términos generales, el tratamiento tributario de un leasing puede diferir del de una compra financiada mediante un crédito, en la que se consideran por separado los intereses y la depreciación del activo, de acuerdo con las reglas aplicables.
El IVA de las cuotas puede utilizarse como crédito fiscal cuando se cumplen los requisitos legales correspondientes.
En materia contable, las empresas que aplican NIIF 16 deben evaluar el reconocimiento de activos por derecho de uso y pasivos por arrendamiento, salvo las excepciones previstas en la norma. Por eso, aunque el leasing tenga una estructura contractual distinta de un crédito tradicional, no necesariamente queda fuera del balance de la empresa.
Antes de firmar, es importante revisar las implicancias tributarias y contables con el contador o asesor financiero de la compañía.
Una decisión financiera y operacional
El leasing de maquinaria puede permitir que una pyme incorpore equipos productivos sin desembolsar todo su valor al inicio. Esto ayuda a conservar recursos para financiar sueldos, combustible, repuestos y otros gastos operacionales mientras la máquina comienza a generar ingresos.
Sin embargo, también implica un compromiso financiero durante un período determinado. Si la obra termina antes de lo previsto o los contratos que justificaban la inversión no se concretan, las cuotas pueden convertirse en una carga para la empresa.
La decisión, por tanto, no debería basarse únicamente en conseguir la cuota más baja. También hay que evaluar cuánto capital de trabajo quedará disponible, qué tan estable será la demanda del equipo y si el plazo del contrato es coherente con su utilización prevista.
Antes de contratar un leasing, conviene comparar el costo total, verificar los requisitos de la institución y comprobar que los ingresos esperados permitan cubrir las cuotas incluso ante posibles retrasos en los pagos de los clientes.
Fuentes
- CMF Educa: ¿Qué es el leasing?
- Servicio de Impuestos Internos: tratamiento tributario del leasing
- SII: valores de la UF para 2026
- Bci Leasing
- Minería Chilena: Sandvik Customer Finance










