Entre los exámenes de sangre, las ecografías y los controles de peso, hay un chequeo que rara vez aparece en la lista del embarazo: la evaluación periodontal. Los cambios hormonales de la gestación intensifican la respuesta inflamatoria de las encías frente a la placa bacteriana, y muchas embarazadas notan encías más sensibles, enrojecidas o con mayor tendencia al sangrado.
Ese sangrado, sin embargo, advierte Franco Cavalla, académico de la Facultad de Odontología UNAB, no es una consecuencia normal ni inevitable del embarazo, sino una señal de alerta que suele pasar inadvertida.
Cuando la inflamación avanza
El especialista y también investigador señala que cuando el proceso inflamatorio compromete los tejidos que sostienen los dientes se produceperiodontitis, una enfermedad crónica que puede derivar en pérdida de hueso, y en etapas avanzadas, pérdida de las piezas dentales.
Cavalla explica que esta inflamación no queda confinada a la boca: “bacterias, sus productos y distintos mediadores inflamatorios pueden alcanzar la circulación sanguínea y generar una respuesta que afecta al resto del organismo”.
La conexión con el parto prematuro
Por otro lado, diversos estudios muestran que las mujeres embarazadas con periodontitis presentan mayor frecuencia de resultados adversos, en particular parto prematuro y bajo peso al nacer. “Esto no significa que la enfermedad periodontal cause directamente estas complicaciones ni que toda mujer afectada las vaya a desarrollar, pero es una razón más para no dejar pasar este chequeo. Prevenir, diagnosticar y tratar a tiempo la enfermedad periodontal es tan relevante como cualquier otro control de embarazo”, sostiene.
El odontólogo indica que las medidas preventivas son sencillas, como, cepillarse con cuidado al menos dos veces al día con pasta fluorada, realizar limpieza interdental diariamente y acudir a control cuando aparezca sangrado persistente, inflamación, mal aliento o movilidad dentaria.
“La evaluación periodontal debería realizarse idealmente antes de la concepción o al inicio del embarazo, aunque en la práctica pocas veces se agenda por iniciativa propia”, añade.
El beneficio que existe y casi no se usa
En Chile, las personas gestantes cuentan con el GES de Salud Oral Integral, que da acceso a evaluación odontológica, educación, prevención y tratamiento de las enfermedades bucales. Esta cobertura incluye la evaluación periodontal y, cuando corresponde, procedimientos como el destartraje y el pulido radicular, seguros durante el embarazo y capaces de controlar la inflamación y recuperar la salud de las encías.
Para el especialista UNAB, toda embarazada debería solicitar este beneficio y no postergar la consulta odontológica por temor al tratamiento. El chequeo existe, es gratuito y está disponible. Falta que se convierta en un hábito tan instalado como la ecografía o el examen de sangre.










