Con la llegada de la primavera, los días más largos y las temperaturas más agradables invitan a sacar las zapatillas de trekking, organizar un camping o simplemente pasar una jornada en contacto con la naturaleza. Pero antes de salir, preparar la mochila va mucho más allá de llevar agua, comida y protector solar. Dependiendo de la duración y el tipo de actividad, existen algunos elementos básicos que conviene considerar: hidratación, protección frente al sol, ropa adecuada, botiquín, alimentación, iluminación y herramientas para cocinar o generar fuego de manera segura.
Para Constanza Lewin, Gerenta de Marketing Ronson Latinoamérica, una buena planificación también debe considerar las condiciones del entorno. “El error más común y peligroso es subestimar el entorno. Encender fuego sin evaluar las condiciones meteorológicas, especialmente la velocidad y dirección del viento, abandonar el fuego sin verificar que esté correctamente extinguido o subestimar la capacidad de una chispa o una brasa para iniciar un incendio puede tener graves consecuencias”, señala.
El kit básico para una salida outdoor
Aunque el contenido de la mochila dependerá de si se trata de un trekking de algunas horas, un picnic o una estadía de varios días, hay implementos que no deberían faltar:
Agua e hidratación: llevar suficiente agua y, para excursiones más largas, considerar métodos para contar con agua segura durante el recorrido.
Protección solar: bloqueador, lentes de sol y gorro son fundamentales incluso en días nublados. La exposición puede ser importante durante caminatas prolongadas.
Ropa adecuada: vestir por capas permite adaptarse a cambios de temperatura. También es recomendable contar con una prenda impermeable si existe posibilidad de lluvia.
Botiquín: debe incluir elementos básicos para atender heridas menores, ampollas u otras situaciones habituales durante una salida.
Linterna y baterías: incluso cuando se planifica regresar antes del anochecer, una fuente de iluminación puede ser clave ante un cambio de planes o una emergencia.
Alimentos y elementos para cocinar: en actividades que contemplen preparación de comida, es importante llevar una cocinilla compatible con el combustible disponible y utilizarla siempre en espacios abiertos y ventilados.
Elementos de ignición: fósforos, encendedores u otros sistemas adecuados pueden ser necesarios para cocinar o utilizar determinados equipos. Sin embargo, su elección debe considerar las condiciones en que serán utilizados.
No todos los encendedores funcionan igual en el outdoor: A la hora de incorporar un encendedor al kit, no basta con llevar cualquiera. El modelo más adecuado dependerá de la actividad y del entorno. Para encender cocinillas, lámparas o parrillas portátiles, los modelos multipropósito permiten mantener una mayor distancia entre la llama y la mano. Cuando se anticipan condiciones de viento, en tanto, los encendedores con llama Jet pueden ofrecer un mejor desempeño al generar una llama de mayor presión. La altitud también puede ser un factor a considerar. En lugares por sobre los 2.500 a 2.800 metros sobre el nivel del mar, algunos encendedores con gatillo o encendido electrónico pueden presentar dificultades asociadas a la presión atmosférica. En estas condiciones, los modelos con encendido de piedra o rueda pueden ser una alternativa más adecuada.
Gas, elegir el formato correcto también importa: El equipo de ignición no termina en el encendedor. El combustible utilizado también puede influir en su funcionamiento, autonomía y seguridad.“En Ronson, la oferta contempla distintos formatos de acuerdo con el equipo y el uso. La recarga de 18 ml corresponde a un formato de bolsillo para encendedores personales, ideal para reposición individual y uso doméstico. La recarga de 300 ml es un formato multipropósito de mayor volumen, que puede utilizarse en encendedores de bolsillo, sopletes de cocina y encendedores largos de chimenea o parrilla”, explica Constanza Lewin.
Para actividades outdoor, agrega, existe un cartucho de 190 gramos con rosca bajo norma UNE-EN 417, formato utilizado en cocinillas y hornillos de camping y compatible con una amplia variedad de equipos outdoor. La recomendación fundamental es verificar siempre que el combustible sea compatible con el equipo y revisar las conexiones antes de utilizarlo.
Cocinillas: nunca dentro de la carpa: Las cocinillas portátiles son prácticas para preparar alimentos durante un camping o una expedición, pero su uso requiere especial atención. Deben instalarse en espacios abiertos y correctamente ventilados, sobre una superficie estable y lejos de materiales inflamables. Nunca deben utilizarse dentro de carpas, vehículos, refugios improvisados u otros espacios cerrados, debido al riesgo de acumulación de gases y monóxido de carbono. También es importante comprobar el estado de las conexiones antes de cada uso y suspender inmediatamente la utilización del equipo ante cualquier sospecha de fuga.
El último paso: apagar y revisar: En una salida outdoor, la responsabilidad no termina cuando se deja de cocinar o se apaga la fogata. Antes de abandonar el lugar, es necesario comprobar que no queden llamas, brasas ni puntos calientes que puedan reactivarse. “Disfrutar del aire libre también implica una responsabilidad. El fuego es una gran herramienta cuando se usa correctamente, pero requiere atención en todo momento. Las buenas prácticas son bastante simples: planificar, usar equipos adecuados, respetar la normativa y cuidar el entorno”, concluye la experta. Así, preparar la mochila para disfrutar de la primavera también significa anticiparse a los imprevistos: revisar el pronóstico, conocer las condiciones del lugar, llevar los implementos adecuados y, sobre todo, entender que cada elemento del kit tiene una función dentro de una salida segura.










