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Miércoles, Septiembre 16, 2026
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A 32 años del caso Ariel: los encuentros OVNI que tuvieron a niños como protagonistas

Este 16 de septiembre se cumplen 32 años del incidente de la Escuela Ariel, uno de los encuentros OVNI protagonizados por niños más conocidos de la historia. El episodio ocurrió en 1994, en las cercanías de Ruwa, Zimbabue, y tuvo como testigos a decenas de estudiantes.

El caso vuelve a plantear una pregunta que ha acompañado a la ufología durante décadas: ¿por qué algunos de los encuentros más extraordinarios tienen como protagonistas a niños?

Desde Australia hasta Chile existen relatos ocurridos en colegios, patios y parques. En varios de ellos, los pequeños testigos realizaron dibujos o entregaron testimonios semejantes. Para los investigadores del fenómeno, estas coincidencias son difíciles de ignorar. Los escépticos, en cambio, advierten sobre la sugestión, la influencia colectiva y la transformación de los recuerdos con el paso del tiempo.

Escuela Ariel: el caso que impactó al mundo

Cerca de las 10:00 horas del 16 de septiembre de 1994, los estudiantes de la Escuela Ariel se encontraban disfrutando de su recreo. Los profesores permanecían dentro del establecimiento participando en una reunión.

Según los testimonios, 62 niños de entre seis y doce años observaron uno o más objetos plateados descendiendo sobre un terreno cubierto de arbustos, situado junto a la escuela. Algunos aseguraron que desde una de las naves aparecieron figuras pequeñas, vestidas de negro y con grandes ojos.

Varios estudiantes huyeron asustados, mientras otros permanecieron observando. Algunos sostuvieron posteriormente que recibieron una especie de mensaje mental relacionado con el daño ambiental, la contaminación y los peligros de un desarrollo tecnológico sin control. El episodio habría durado alrededor de quince minutos.

Los testimonios fueron recogidos por la investigadora Cynthia Hind, el corresponsal de la BBC Tim Leach y el psiquiatra de la Universidad de Harvard John Mack. Los niños también realizaron dibujos de las naves y de los seres que dijeron haber observado. El caso fue posteriormente reconstruido a partir de las entrevistas realizadas a los estudiantes.

Los críticos han cuestionado que algunas entrevistas fueran grupales y que la investigación de Mack se realizara dos meses después. Sin embargo, varios de los antiguos alumnos continúan afirmando, ya adultos, que aquella experiencia fue real.

Westall: más de un centenar de estudiantes mirando el cielo

El 6 de abril de 1966, estudiantes y profesores de dos establecimientos de Westall, en las cercanías de Melbourne, Australia, observaron un extraño objeto desplazándose sobre la zona escolar.

Los testigos lo describieron como un artefacto redondo, plateado o gris, con una parte superior semejante a una cúpula. El objeto habría descendido detrás de unos árboles, en un terreno abierto conocido como The Grange. Al llegar al lugar, algunos alumnos dijeron encontrar una zona circular con el pasto aplastado o quemado.

Las versiones sobre la cantidad de objetos, sus movimientos y las supuestas huellas no fueron completamente coincidentes. Entre las explicaciones planteadas aparecieron globos meteorológicos y posibles operaciones relacionadas con tecnología militar. A pesar de ello, el episodio sigue siendo considerado uno de los avistamientos colectivos más importantes de Australia. La Biblioteca Estatal de Victoria conserva una reconstrucción histórica del incidente.

Broad Haven: los dibujos de los escolares galeses

En febrero de 1977, un grupo de estudiantes de la escuela primaria de Broad Haven, en Gales, afirmó observar un objeto desconocido cerca del establecimiento.

Los niños describieron una nave plateada, de forma alargada o similar a un platillo, situada más allá de los límites de la escuela. También se mencionó la presencia de una figura vestida con un traje plateado.

Los estudiantes fueron separados y se les pidió dibujar aquello que habían visto. Las semejanzas entre algunas de sus representaciones ayudaron a convertir el episodio en uno de los casos infantiles más conocidos del Reino Unido. Tras el suceso de la escuela, se reportaron más de 450 encuentros extraños en la zona durante ese año.

Con el tiempo aparecieron explicaciones relacionadas con bromas, vehículos, maquinaria o interpretaciones equivocadas. Sin embargo, varios testigos han mantenido sus declaraciones durante la adultez.

Vorónezh: niños frente a gigantes en la Unión Soviética

El 27 de septiembre de 1989, varios niños que jugaban fútbol en un parque de Vorónezh, en la entonces Unión Soviética, dijeron observar un resplandor rosado y un objeto de color rojizo que descendió sobre el lugar.

De acuerdo con el relato difundido por la agencia soviética TASS, desde el objeto habrían aparecido seres de gran estatura, uno de ellos con tres ojos, acompañados por una figura semejante a un robot. La noticia cruzó rápidamente las fronteras soviéticas y despertó curiosidad en todo el mundo.

El propio corresponsal de TASS reconoció que no había presenciado los hechos y que su información provenía de entrevistas con alrededor de diez menores. Posteriores análisis no encontraron pruebas concluyentes de un aterrizaje, mientras algunos científicos soviéticos cuestionaron el tratamiento sensacionalista de la información. La cobertura internacional de la época dejó constancia del origen infantil de los testimonios.

Las hermanas Rossi y el OVNI del Colegio Regina Pacis

Ese mismo año, a miles de kilómetros de Vorónezh, habría ocurrido un sorprendente episodio en Chile.

En 1989, las hermanas María Eliana y Mónica Rossi aseguraron haber vivido una experiencia de aproximadamente 40 minutos en el Colegio Regina Pacis, ubicado en la comuna de Ñuñoa, Santiago.

Según sus testimonios entregados al programa OVNI de TVN, ambas llegaron hasta el último patio del establecimiento, donde observaron una nave plateada con la forma clásica de un platillo. A pesar de que otros estudiantes corrían y gritaban alrededor, nadie parecía prestar atención al extraño objeto.

Las hermanas recordaron que se abrió una compuerta y apareció una figura alta, semejante a un astronauta, cuyo rostro permanecía oculto por un casco. Una de ellas se acercó a la nave y quedó junto al personaje, aparentemente paralizada o hipnotizada, mientras la otra le gritaba insistentemente para que se alejara.

En determinado momento, todo habría quedado en absoluto silencio. Después de aquello existe un vacío en sus recuerdos. Las hermanas volvieron a tener conciencia de la situación cuando ya caminaban fuera del colegio acompañadas por su nana. Entonces observaron pasar sobre ellas un objeto iluminado que identificaron como la misma nave.

Durante años, María Eliana y Mónica conservaron el episodio como si hubiera sido un sueño. Mucho tiempo después, durante una conversación familiar, una comenzó a narrar la experiencia y la otra completó diferentes partes del relato. Así descubrieron que mantenían recuerdos coincidentes, pese a no haber hablado anteriormente sobre lo sucedido.

Al tratarse de un testimonio reconstruido años después y sin corroboración conocida de otros alumnos o profesores, el episodio debe ser presentado con cautela. Sin embargo, sus características convierten al denominado caso de las hermanas Rossi en uno de los encuentros infantiles más singulares de la ufología chilena.

Pequeños testigos de un gran misterio

Los casos de Ariel, Westall, Broad Haven, Vorónezh y Regina Pacis ocurrieron en épocas y contextos culturales diferentes. Todos comparten un elemento central: sus principales protagonistas fueron niños o adolescentes que aseguraron enfrentarse a algo que no pudieron explicar.

“Los casos protagonizados por niños ocupan un lugar muy especial dentro de la historia de la ufología. Sus relatos, dibujos y reacciones nos obligan a estudiar estos episodios con seriedad, pero también con prudencia y respeto. Desde la Escuela Ariel hasta la experiencia de las hermanas Rossi en Chile, seguimos frente a testimonios que, pese al paso de los años, todavía esperan una explicación definitiva”, señaló Cristian Riffo, director del Museo OVNI de La Serena.

Sus relatos no constituyen por sí solos una prueba de visitas extraterrestres. La memoria infantil puede estar expuesta a la sugestión, la influencia de otros testigos y la reinterpretación posterior. Pero tampoco resulta sencillo reducir todos estos episodios a una única explicación.

Treinta y dos años después de lo ocurrido en la Escuela Ariel, los dibujos, entrevistas y recuerdos de aquellos niños continúan formando parte de un misterio que permanece abierto.

PARA CONOCER MÁS CASOS COMO ESTOS PUEDES SEGUIR LA CUENTA DEL INSTAGRAM DEL MUSEO OVNI DE LA SERENA

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