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Seis constructoras se suman a iniciativa que mejora relación con clientes, medio ambiente y comunidad

En La Serena, Coquimbo y Ovalle existen 145 proyectos residenciales que suponen más de 15 mil unidades de vivienda, según el Catastro Inmobiliario 2015 que desarrolló la Unidad de Estudios de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) La Serena. Ante ese panorama, no es muy difícil darse cuenta de la incidencia que tiene la industria en el quehacer diario de estas tres comunas, por lo que cada vez se hace más necesario tener una política estratégica y definida hacia su entorno.

Por esta razón, desde el gremio se diseñó un programa denominado Buenas Prácticas el que acota el relacionamiento de empresas constructoras e inmobiliarias en cuatro dimensiones: Clientes, Comunidad, Trabajadores y Medio Ambiente. La idea es que esta herramienta de autogestión identifique el estado que presentan los proyectos de las empresas y su cumplimiento con el Código de Buenas Prácticas de la Industria de la Construcción.

Mauricio Araya, presidente del Comité de Vivienda de CChC La Serena, expresó que es una preocupación constante de los socios conocer este tipo de instancias. “Hemos promovido de manera activa este programa en el comité, de manera que las empresas vean la importancia de relacionarse con el entorno de manera responsable. Este año tenemos seis empresas adheridas, lo que nos ayudará a ser más sostenibles y estar conscientes de los requerimientos de los trabadores, organismos técnicos y otros, que nos permite ser más eficientes”, aseveró.

Durante este año fueron seis las empresas constructoras que se han sumado a esta iniciativa: Serena (1), Elqui (1), Beltec (1), Rencoret (1), Armas (1) y Sarey (2 obras). Con estos siete proyectos constructivos vigentes se sienta un precedente para mejorar las prácticas de vinculación en La Serena, Coquimbo y Ovalle.

En relación a las materias que se debe considerar al momento de incorporar esta política de relacionamiento, se encuentran las siguientes: Prevención de Riesgos y Salud Ocupacional; Medio Ambiente; Relación con la Comunidad y Relación con el Cliente. En la primera se incorpora una visión humanista del quehacer de la producción considerando que el hombre y la dignidad constituyen una permanente preocupación; en tanto en la segunda se establece la importancia del cumplimiento del compromiso con el medio ambiente.

A su vez en el ítem de Relación con la Comunidad se genera un plan de entrega de información que minimiza las molestias que los trabajos puedan generar en el entorno; y en la Relación con los Clientes se busca que los proyectos cumplan con las especificaciones y consideraciones ofrecidas.

Luis Zárate, gerente de Proyectos de Constructora Beltec, fue claro en la necesidad de incorporar estrategias para ser mejores vecinos. “Fuimos unos de los pioneros en la región en hacernos parte del programa Buenas Prácticas y eso nos llena de satisfacción, ya que con esto no sólo hemos mejorado nuestra relación con las familias que viven en el entorno, sino que hemos asumido mayores compromisos con nuestros colaboradores”, aseveró el profesional.

EL PROCESO

Entre los requerimientos que deben cumplir las empresas que deseen ser parte del programa Buenas Prácticas son tres auditorías en los cuatro ámbitos de gestión (clientes, comunidad, trabajadores y medio ambiente). Para su aprobación se necesita un mínimo de cumplimiento de 80% en cada dimensión, aunque en los ítems de trabajadores y medio ambiente ese piso sube a 100%.

La secretaria ejecutiva que lleva a cabo este proceso es la Corporación de Desarrollo Tecnológico (CDT) dependiente del gremio constructor.

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