Ciro Sabadini

Días de Pandemia…

Son días extraños los que estamos viviendo,  encerrados en nuestras casas los que podemos, trabajando a medias los que no pueden,  todos algo deprimidos y atemorizados, con la mente fija en la pandemia y pendientes de los reportes que nos hablan de sus avances y supuestos retrocesos, transmitidos casi en cadena nacional de televisión … todos los días…

Sin embargo,  sabemos que no es la primera vez que Chile – y el mundo – pasan por algo así,  partiendo por la influenza o gripe española de 1918 a 1920, con 43.113 muertes ; el SIDA desde 1990 con 72.000 contagiados y una mortalidad de 2,9 fallecidos por cada 100.000 habitantes; el Hantavirus de 1999 a 2001 con 23 casos por cada 100.000 habitantes; el Virus H1N1/09 de 2009 a 2010, con 12.258 contagiados y 155 muertos … etc.…

Pero con este Virus Covid 19 ha sido diferente …

En lo médico obviamente no voy a opinar, por mi absoluta ignorancia al respecto;  pero por otra parte , porque  me parece que ya es suficiente con  la gran cantidad de expertos – y seudoexpertos –  que se explayan latamente al respecto  cada uno de los días de la semana,  con las más diversas teorías, desde las muy light hasta las casi apocalípticas,  aprovechando en gran forma este tiempo de exposición  que les ha dado el virus, y que les ha permitido a muchos salir del anonimato.

Creo que algunos tendrán que prenderle una vela al Covid 19 …, por favor concedido …

Hay que reconocer que la exposición ha sido mucho más intensa, que los mínimos cinco minutos de fama que han tenido, personajes expertos de otras áreas menos afortunados, con motivo de  eventos especiales como los terremotos, los tsunamis o el eclipse …

A lo anterior, debemos agregar   la gran cantidad de Alcaldes en campaña de reelección, para los que esto del Virus les ha dado un tema inagotable, y una tribuna espectacular  para manifestar su gran preocupación por sus electores … perdonen el lapsus … quise decir por sus vecinos …

Ya me imagino lo verdes de envidia que estarán sus detractores políticos, quejándose en forma solapada,  de “la suerte” que han tenido los actuales alcaldes, de que les haya tocado la vitrina del virus.

Otro elemento diferenciador son algunas notas periodísticas, de medios bastante amarillistas,  emitidas desde las puertas mismas de clínicas, hospitales, cementerios y oficinas del Servicio Médico Legal;  que obviamente solo buscan dar golpes periodísticos, lo suficientemente negros y graves para vender o adquirir notoriedad …

Desafortunadamente,  tampoco las autoridades  ayudan en mucho, han incurrido en problemas de credibilidad, ya que nos dicen que estamos mejor, pero las medidas tomadas no han hecho mucho efecto, hemos superado nada menos que a China en número de contagios y sobrepasado la media global de mortalidad mundial , y se señala que el sistema hospitalario de la Región Metropolitana, donde se concentra más del 80% de los casos de todo el país, ya está al 100% …  y la nacional al 87% …

Según el diario informático norteamericano Bloomberg, lo que pasa es que Chile, frente a la llegada del coronavirus al país  “… le siguió el ejemplo de las naciones ricas, solo para darse cuenta, una vez más, de que un gran porcentaje de sus ciudadanos son pobres…”.

Hoy se habla de leves mejorías y planes de desconfinamiento, en circunstancias que de algo parecido llamado “retorno gradual” se habló hace algún tiempo, con pésimos resultados.

Pero los ciudadanos tampoco nos hemos portado muy bien, y de ello dan cuenta  la desobediencia e indiferencia pasmosa  de algunos a las medidas de las autoridades, sobre todo a la cuarentena, lo que en parte se podrá explicar porque hay personas que viven el día a día y simplemente no pueden cumplir con ellas; sin embargo no tienen explicación  alguna los eventos o  fiestas masivas, las largas filas sin distancia social en farmacias y supermercados,  o las extensas filas de vehículos en excursiones de fines de semana; sin perjuicio de los aviones y helicópteros …

Párrafo aparte merece  lo peor que ha ocurrido, que expresa la miseria humana entre la que vivimos, como son los actos de poca solidaridad,  discriminación e incluso de agresión hacia los contagiados …

 Así,  literalmente no hay salud …

No mucho – ni menos pronto – podemos esperar  de todo esto, quizás solo dejar que pase bucólicamente el tiempo, que todo fluya y nada influya, algunos con la utópica ilusión  de que transcurrida la contingencia sanitaria todo será mejor, aprenderemos de nuestros errores, la sociedad cambiará y todos seremos mejores personas, ciudadanos y seres humanos…

El problema es que como dice Sartre el hombre es lo que hace, y yo le agregaría que la historia es su prontuario, y como no vivimos precisamente en Disneylandia,  podemos tener la  certeza de que seguiremos siendo exactamente los mismos … y quizás peores…

Por: Ciro Sabadini, Abogado. 

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