Members of the Fornax galaxy cluster fill this image from the Víctor M. Blanco 4-meter Telescope at Cerro Tololo Inter-American Observatory (CTIO), a Program of NSF’s NOIRLab. Appearing in the constellation Fornax (the Furnace), the Fornax Cluster is a relatively nearby galaxy cluster, only about 60 million light-years from Earth. Some foreground stars, which belong to our own Milky Way Galaxy, appear in the image as well.

Observatorio Cerro Tololo captura una galaxia condenada a desaparecer

Los integrantes del cúmulo galáctico de Fornax protagonizan esta imagen del Telescopio Víctor M. Blanco de 4 metros ubicado en el Observatorio de Cerro Tololo (CTIO) en Chile, un programa de NOIRLab de NSF y observatorio AURA. En ella, la galaxia irregular NGC 1427A, que aparece en la esquina inferior izquierda de esta imagen, se dirige irremediablemente hacia el corazón del cúmulo de Fornax en un viaje de millones de años que culminará con la ruptura total de la galaxia.

El Cúmulo de Fornax (el Horno) —que se encuentra en la constelación del mismo nombre— es una agrupación de galaxias situada apenas a 60 millones de años luz de la Tierra. Esto significa que se ve muy grande en el cielo nocturno, extendiéndose a través de un área 100 veces más grande que la Luna llena. Con cientos de galaxias miembros, el Cúmulo de Fornax es el segundo cúmulo galáctico más poblado (después del Cúmulo de Virgo) en un radio de 100 millones de años luz alrededor de nosotros.

Al centro del encuadre es posible ver que dos galaxias elípticas dominan la imagen —y se ven como dos grandes parches de luz difusa con sus respectivos núcleos muy brillantes. Estas galaxias suelen albergar estrellas mucho más antiguas que  las galaxias espirales, y tienden a encontrarse en cúmulos galácticos como el de Fornax. Estas galaxias elípticas —que corresponden a NGC 1399 y NGC 1404— se encuentran entre los objetos más brillantes del Cúmulo de Fornax y se atraen mutuamente por efecto de la fuerza de gravedad. Esta interacción extrae gas desde NGC 1404, la galaxia elíptica que se ve en la parte inferior de esta imagen.

En la esquina inferior izquierda de la imagen aparece la galaxia irregular NGC 1427A. Esta extraña mancha de luz brillante corresponde a una pequeña e irregular colección de estrellas muy parecida a la Gran Nube de Magallanes, que está cayendo hacia el corazón del cúmulo galáctico a una velocidad de 2,2 millones de kilómetros por hora (cerca de 1,3 millones de millas/hora). Esta precipitada carrera hacia la destrucción culminará con la ruptura irremediable de la galaxia, que será desgarrada por la interacción gravitacional de las otras galaxias.

Como ocurre con la mayoría de las observaciones astronómicas, la imagen muestra una multitud de objetos que se encuentran cerca de nosotros, pero también a enormes distancias. La imagen contiene objetos que se encuentran en nuestra Vía Láctea, como estrellas brillantes con picos de difracción [1], y galaxias distantes que proporcionan un colorido telón de fondo. Algunas de ellas son fácilmente reconocibles como galaxias espirales, mientras que otras apenas se ven como pequeños puntos borrosos. Sin embargo, a pesar de su diminuto tamaño, cada una de las galaxias distantes contienen miles de millones de estrellas.

Esta imagen fue capturada con la Cámara de Energía Oscura (DECam) de 570 megapíxeles, uno de los generadores de imágenes de campo amplio de mayor rendimiento del mundo, como parte del Estudio de Energía Oscura. Financiada por el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) y construida y testeada en Fermilab de DOE, DECam fue operada por DOE y la Fundación Nacional de Ciencia del mismo país (NSF) entre 2013 y 2019. Entre la multitud de sus logros, las observaciones con DECam han ayudado a los astrónomos a descubrir en el Cúmulo de Fornax cerca de 300 galaxias enanas de las que no se sabía de  su existencia.

Actualmente DECam se utiliza en distintos programas que cubren una amplia gama de investigaciones científicas. Al igual que otros instrumentos similares, DECam captura imágenes de grandes áreas del cielo nocturno, permitiendo a los astrónomos comprender las estructuras del Universo a grandes escalas. Este tipo de estudios también ayudan a identificar objetos astronómicos intrigantes, a los que vale la pena hacer observaciones de seguimiento. Los telescopios más poderosos de la Tierra sólo pueden estudiar una pequeña porción del cielo nocturno en un momento determinado, por lo que los astrónomos suelen utilizar estos estudios para encontrar objetos que sean lo suficientemente interesantes como para observarlos en detalle.

El análisis de los datos del Estudio de Energía Oscura es apoyado por DOE y la NSF, mientras que el archivo de ciencias de DECam es administrado por el Centro de Datos para la Comunidad Científica (CSDC) en NOIRLab de NSF.

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