17.8 C
La Serena
Martes, Enero 31, 2023
spot_img

“Secreto a voces”: libro denuncia a ex arzobispo católico de La Serena

Francisco José Cox Hunneus, el otrora poderoso arzobispo de la iglesia católica en La Serena, falleció sin haber sido juzgado en 2020, pero existe una condena social sobre él. El libro “Secreto a voces” escrito por el sociólogo Juan Rojas y el periodista René Martínez, y publicado este año por Ediciones Wayruro, viene a refrendar con el valiente testimonio de una de sus víctimas dicha condena.

El historiador Marcial Sánchez Gaete, en el prólogo de la obra, ha dicho que Cox era un “hombre marginado de la moral, un abusador de menores, un depredador, un demonio”. Y añade que vistió el hábito sacerdotal y se valió de sus cargos de obispo y arzobispo para “cometer sus miserables actos”.

Niños, jóvenes y adultos que vivían en La Serena en los años 80 y 90 sabían de sus fechorías, pero muchos callaron, miraron para el lado, hicieron bromas o simplemente se transformaron en sus cómplices. En años de dictadura y en años de regreso a una limitada democracia, las instituciones y las personas que las sustentan, no fueron capaces de ver las señales, de hacerse cargo y de correr el pesado velo que al interior de la iglesia y en sus entornos cubría estos delitos.

El libro de Palma -docente de la Universidad Central- y Martínez -periodista de diario La Región- recoge el testimonio de Hernán Godoy, quien, siendo un niño de 12 años, fue víctima de Cox. Con perseverancia, método y tiempo, los autores lograron el desahogo de Godoy y obtuvieron, de primera mano, un testimonio clave que da cuenta con detalles de las formas de proceder del religioso.

La publicación fue presentada el sábado 26 de noviembre en el Boulevard del Libro 2022, realizado en la Plaza de armas de La Serena, justo frente al palacio del arzobispado. Católicos o no, creyentes, ateos o agnósticos, hemos compartido esos espacios donde -lo confirmamos ahora- ocurrió la tragedia. Un relato personal que da cuenta de una experiencia colectiva: Hernán no fue el único, en el libro hay otros nombres y de seguro algunos otros existen y no están señalados.

“Si me tomo un segundo para pensar en todo lo que pasó con Cox, no tengo dudas en decir que me marcó la vida… Creo llevar una tristeza adentro, que espero ahora como hombre, en algún momento sacar”, dice Godoy en parte de su ejemplar testimonio. Se necesita coraje para hablar, se requiere valentía para hacer que alguien hable, y se demanda a otros una cuota de riesgo para publicar algunas verdades, como estas, más que incómodas, dolorosas y vergonzosas.

El proceso de globalización no se refiere solo a economía o a política, sino también a lo cultural. Y la iglesia católica globalizó la pedofilia como una marca indeleble de la segunda mitad del siglo pasado y sus efectos se extienden hasta ahora. Lo más sano es no ignorarlos, no intentar guardarlos bajo la alfombra, no pretender resignarse con la idea de que “eso ya pasó”.

En abril de 2015 asistimos al filme chileno “El bosque de Karadima”, dirigido por Matías Lira y con actuación de Benjamín Vicuña, Luis Gnecco, Pedro Campos e Ingrid Isensee, entre otros. Fernando Karadima era el párroco y líder de una de las iglesias de la clase alta chilena, entre los años 80 y los 2000. La película exhibe los abusos físicos y sicológicos sufridos durante 20 años por Thomy, un joven creyente. Parece ficción, pero es más real que muchas noticias.

Un año después fue el turno de asistir (en Chile) al filme “Spotlight”. La reseña que hasta hora encontramos en Internet dice: “En el año 2002, un reducido equipo de reporteros de investigación del Boston Globe destapó los escándalos de pederastia cometidos durante décadas por curas del estado de Massachussets. La publicación de estos hechos, que la archidiócesis de Boston intentó ocultar, sacudió a la Iglesia Católica como institución. (FILMAFFINITY)”. La película obtuvo un Oscar en el año 2015. Es otra obra que refleja una cruda realidad presente en muchos países de distintos continentes.

Miles de religiosos han sido denunciados por abusos sexuales a menores cometidos en al menos ocho países, Alemania, Australia, EE.UU., Francia, entre otros.

Los autores de “Secreto a voces” no pretenden atacar a la iglesia como entidad. Dicen buscar la verdad de lo ocurrido y evitar la impunidad, que la justicia haga su tarea. Las condenas no se aplican a las instituciones porque quienes delinquen son los sujetos. Matan, torturan, violan, abusan de menores, corrompen o son corrompidos, destruyen el ambiente… no las empresas, las fuerzas armadas y de orden, las iglesias, los partidos políticos, etc., sino sus miembros.

Pero cada institución debe dotarse de normas, reglamentos, principios, protocolos y todo aquello que se requiera para evitar los abusos de poder y para que aquellas conductas reprochables tengan condenas adecuadas, castigos severos y ejemplares. No se nota eso en Chile.

Por: Gabriel Canihuante

Notas Relacionadas

Conéctate

4,941FansMe gusta
1,615SeguidoresSeguir
4,264SeguidoresSeguir
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img
spot_img