Con las Fiestas Patrias a la vuelta de la esquina, el rojo, blanco y azul comienzan a adornar el país y aparecen los clásicos de la celebración: asados, volantines, carreras de saco y, por supuesto, uno de los grandes protagonistas de la gastronomía chilena: la empanada de pino.
Pero, ¿de dónde viene la empanada y por qué en Chile hablamos de “pino”? Raúl La Torre, profesor de Extensión Cultural de la Universidad de los Andes (Uandes), explica que este tradicional plato es resultado del encuentro entre distintas culturas y sabores. “No hay nada más representativo de la gastronomía chilena que una rica empanada de pino”, señala La Torre, quien agrega que este alimento “es quizá una de las tres comidas más representativas de nuestro país”.
Su origen se relaciona con la llegada de la empanada desde España y su posterior adaptación a los ingredientes y sabores locales. “La empanada es la mezcla gastronómica de este encuentro de dos mundos: la empanada traída por los españoles desde el otro lado del mundo y la mezcla con los ingredientes y la sazón propia de esta parte del mundo”, explica.
Origen ancestral
¿Y qué significa “pino”? Aunque para muchos extranjeros el nombre puede relacionarse con el árbol, la explicación es completamente distinta. Según La Torre, la palabra proviene del mapudungun y significa “picadillo” o “mezcla”, en referencia a los ingredientes que componen su tradicional relleno, “es la mezcla de todos estos ingredientes que forman parte de la empanada: de la cebolla, de la carne picada, del merquén y de tantos otros ingredientes que forman este plato riquísimo”, detalla.
Así, entre carne, cebolla y otros ingredientes, la empanada de pino se transformó en uno de los grandes símbolos de la gastronomía chilena y en un infaltable de las celebraciones de Fiestas Patrias. Para La Torre, se trata de “la reina de la gastronomía en estos días de celebración”.










