La industria global de los destilados mira con atención al precordillerano Valle del Limarí. Pisquera Tulahuén, productora del laureado Pisco Waqar, vuelve a posicionar el sello chileno en la alta gama tras su sobresaliente paso por la San Francisco World Spirits Competition (SFWSC), donde cosechó Doble Medalla de Oro y 97 puntos. Este galardón sitúa a la firma en la recta final para competir por el título al Mejor Pisco y Mejor Destilado Blanco del mundo que se disputará en noviembre de este año.
Detrás de este éxito no hay azar, sino una cuidada estrategia de valor agregado, identidad territorial y estándares ultra premium. A continuación, desglosamos los cinco elementos clave para entender el modelo de negocio y producción de Pisquera Tulahuén.
1. Herencia y terroir: una destilería de más de 150 años
Ubicada en la localidad de Tulahuén, comuna de Monte Patria —a unos 80 kilómetros de Ovalle hacia la cordillera de los Andes— la destilería cuenta con una tradición productiva que se remonta a 1850. El aislamiento geográfico, el agua pura de deshielo y la marcada amplitud térmica del valle otorgan una expresión aromática única a sus uvas. La destilación se ejecuta mediante alambiques de cobre alimentados a leña a casi 1.200 metros sobre el nivel del mar, combinando el saber artesanal de cinco generaciones con rigor técnico.
2. Rendimiento extremo: 14 kilos de uva por botella
A diferencia de los destilados de volumen masivo, la elaboración de Pisco Waqar prioriza la concentración aromática y la pureza sobre el rendimiento comercial. Cada botella de 700 ml requiere cerca de 14 kilos de uvas cosechadas a mano, principalmente Moscatel de Alejandría y Moscatel Rosada. El proceso se centra exclusivamente en el “corazón” del destilado, descartando las cabezas y colas para evitar cualquier aspereza, sin adición de azúcares ni maceraciones de madera que alteren su naturaleza transparente.
3. Diseño internacional: botella importada, sin etiqueta y con serigrafía en vidrio
En el segmento ultra premium, el empaque cumple un rol crítico en la percepción de valor y en la apertura de canales on-trade de lujo como bares y hoteles de alta gama en Europa y Asia. La botella de Pisco Waqar es importada directamente desde Europa y carece de etiqueta de papel tradicional. “En su lugar, el diseño, la tipografía y la marca se aplican directamente sobre el cristal mediante la técnica de serigrafía horneada, garantizando una presentación sofisticada e inalterable”, explica Jaime Camposano, socio y maestro destilador de la pisquera.
4. Innovación de nicho: Black Heron, el único pisco ahumado de Chile
Pisquera Tulahuén ha diversificado su portafolio sin perder la identidad artesanal. Su marca hermana, Black Heron, ostenta el título de ser el único pisco ahumado del mercado chileno. “Inspirado en la complejidad de los whiskies escoceses, este producto utiliza corrientes de humo provenientes de maderas autóctonas durante el proceso, creando un perfil organoléptico inédito para la categoría pisco”, destaca Camposano, quien remarca que este producto también ha sido reconocido certámenes internacionales.
5. Coleccionismo de lujo: ediciones exclusivas de hasta $300 mil
La consolidación de Waqar en el circuito de lujo global ha abierto espacio para el coleccionismo. La destilería lanzó años atrás una edición limitada que tuvo gran aceptación en el mercado francés, Hoy quedan muy pocas botellas en el mercado y una de ellas puede costar unos $300.000. Este fenómeno reafirma el cambio de paradigma del pisco: de ser considerado un producto de consumo popular a un destilado de culto capaz de codearse con los mejores cognacs, whiskies y gin del planeta.










