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Martes, Mayo 26, 2026
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Lo que vive oculto bajo el desierto: investigación inédita busca proteger especies invisibles y preservar el futuro del desierto florido

Cada cierto tiempo, el desierto florece y sorprende al país entero. Miles de flores aparecen donde antes parecía no existir vida. Pero bajo ese fenómeno existe una historia menos visible: especies que permanecen enterradas durante años, sobreviviendo en silencio y esperando las condiciones adecuadas para emerger.

Comprender qué son, cómo sobreviven y cómo protegerlas es el objetivo de una investigación inédita desarrollada entre el Instituto Forestal (INFOR) y Grupo Empresas Chilquinta, trabajo que por primera vez en Chile incorporó análisis genético para identificar especies geófitas presentes en zonas áridas y del desierto de Atacama.

El estudio corresponde a la primera publicación científica asociada al proyecto Eletrans 3, línea de transmisión del Grupo Empresas Chilquita, y representa un avance pionero para la investigación ambiental del país.

Esta forma de extracción de ADN de plantas geófitas no existía como investigación ni como desarrollo en la academia. Es inédita en Chile”, explicó Andrés Quintana, Subgerente de Medio Ambiente y Comunidades de Chilquinta.

La investigación permitió determinar desde qué parte de estas especies —raíces, hojas o tallos— es más efectiva la obtención de ADN para su identificación genética.

Entender lo invisible para poder protegerlo

Muchas de estas especies permanecen bajo tierra durante largos períodos y solo aparecen cuando existen precipitaciones o condiciones favorables.

Los bulbos son especies que muchas veces no vemos. Solo emergen cuando existe humedad o lluvia. Lo que buscamos es conocer su ciclo biológico para seguir propagándolos y restaurar ecosistemas”, explicó Sandra Gacitúa, gerenta regional de INFOR Coquimbo.

Hasta ahora, identificar estas especies antes de su floración era extremadamente complejo.

Con herramientas moleculares hoy podemos reconocer qué especie existe antes de verla florecer, permitiendo protegerla y generar mejores planes de conservación”, añadió.

La herramienta podría transformarse en apoyo para restauración ecológica, compensaciones ambientales y futuras decisiones sobre conservación en zonas áridas.

Una herramienta para construir con más información y proteger mejor el territorio

Además del valor científico, esta investigación podría convertirse en una herramienta concreta para futuros proyectos de infraestructura, energía y desarrollo que requieran intervenir territorios donde estas especies permanecen ocultas bajo el suelo.

Hasta ahora, muchas empresas enfrentaban dificultades para identificar con precisión qué especies existían antes de ejecutar obras, situación que complejizaba procesos asociados a compensaciones ambientales, restauración ecológica y medidas comprometidas en Resoluciones de Calificación Ambiental (RCA).

Con esta metodología será posible reconocer determinadas especies antes de intervenir un territorio, facilitando acciones de conservación, propagación, relocalización y reforestación más efectivas.

Antiguamente, cuando se desarrollaban proyectos o líneas de transmisión, muchas veces no existían herramientas para identificar con certeza qué especies estaban presentes bajo el suelo y cómo protegerlas. Esta investigación entrega información valiosa no solo para nosotros, sino también para otras empresas y futuros proyectos que requieran desarrollar compensaciones ambientales más efectivas”, explicó Andrés Quintana.

Desde Grupo Empresas Chilquinta enfatizaron además que el conocimiento generado no quedará restringido a una sola organización.

Esta información será pública y quedará disponible para cualquier empresa, institución o proyecto que necesite aplicarla. La investigación debe transformarse en una herramienta práctica para mejorar conservación, restauración ecológica y cumplimiento ambiental”, agregó Andrés Quintana.

La disponibilidad de esta información permitirá fortalecer futuros planes de reforestación y propagación de especies nativas, aportando evidencia científica para decisiones ambientales más precisas y sostenibles.

Detrás del desierto florido hay especies en riesgo

La investigación también permitió avanzar en el conocimiento sobre especies nativas amenazadas, muchas vinculadas directamente al fenómeno del desierto florido.

José Hernández, investigador de INFOR Coquimbo, explicó que el trabajo comenzó meses atrás mediante recolección en terreno, análisis de semillas y estudios de germinación para comprender cómo estas especies logran sobrevivir y reproducirse.

Recolectamos semillas de especies nativas en peligro de extinción para estudiar cómo germinan, bajo qué condiciones sobreviven y cómo podemos propagarlas para evitar su desaparición”, señaló.

El proceso contempla germinación, adaptación en viveros y eventual establecimiento nuevamente en terreno.

Existe demasiado desconocimiento respecto a cómo germinan estas especies, cómo sobreviven o cómo logran establecerse en zonas tan áridas del norte del país”, agregó el investigador.

Ciencia para las personas y para futuras generaciones

Desde INFOR enfatizaron que el objetivo del trabajo es que el conocimiento generado trascienda la investigación y llegue a comunidades, instituciones y futuras generaciones.

Nuestro trabajo tiene sentido cuando ese conocimiento llega a las personas. Estas especies poseen un enorme valor ecológico, pero también económico para zonas rurales”, indicó Sandra Gacitúa.

Uno de los elementos destacados es que la información obtenida será pública.

Este conocimiento quedará disponible para todo el país, para empresas, instituciones y cualquier persona interesada. Queremos que la investigación pueda aplicarse en la práctica”, sostuvo Andrés Quintana.

Primer centro tecnológico rural impulsará investigación ambiental en el norte

La alianza entre ambas instituciones considera además la creación del primer centro tecnológico orientado a investigación xerofítica y zonas áridas en una localidad rural de la Región de Coquimbo.

La iniciativa surge tras un convenio mediante el cual Grupo Empresas Chilquinta puso a disposición terrenos asociados al proyecto Eletrans 3, permitiendo proyectar laboratorios, espacios de investigación aplicada y capacitación comunitaria.

Como compañía tratamos de ir más allá del cumplimiento. La investigación y desarrollo entrega herramientas técnicas al país y permite aplicar conocimiento en la práctica”, afirmó Andrés Quintana.

El futuro centro incorporará espacios para investigación aplicada, producción de especies nativas, laboratorios y formación dirigida a comunidades.

Por primera vez tendremos un centro de investigación en una zona rural, fortaleciendo la descentralización de la ciencia en la zona norte”, destacó Sandra Gacitúa.

El futuro centro buscará fortalecer investigación, restauración ecológica y formación vinculada a biodiversidad en ecosistemas áridos.

Para INFOR, el proyecto representa un avance relevante en investigación ambiental y descentralización científica.

Estamos orgullosos de haber concretado esta alianza. Esperamos prontamente inaugurar este espacio que fortalecerá nuestro trabajo regional y nacional”, concluyó Sandra Gacitúa.

El milagro del desierto comienza mucho antes de la lluvia

Para José Hernández, comprender estas especies también significa entender la historia natural del territorio.

Cuando vemos el desierto florido creemos que aparece de la nada, pero detrás hay procesos evolutivos de miles de años. Estas especies permanecen esperando bajo el suelo hasta que las condiciones permiten volver a emerger”, explicó.

La investigación busca justamente responder preguntas que hasta ahora seguían abiertas: qué existe bajo el desierto, cómo protegerlo y cómo asegurar que continúe formando parte del paisaje natural del norte de Chile.

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