Banco Base de Semillas de Vicuña recibe visita de nuevo ministro de Agricultura

En su primera gira por la Región de Coquimbo, el titular de la cartera, José Antonio Galilea, recorrió las instalaciones, dialogó con los directivos, profesionales y técnicos, obteniendo una imagen completa del trabajo que allí se realiza y la necesidad de cambios en la institucionalidad que sostiene la investigación agropecuaria en Chile.

Una favorable impresión del trabajo desplegado en la conservación de recursos fitogenéticos y un compromiso de avanzar en materias relevantes para la investigación agropecuaria fueron los frutos de una extensa visita realizada por el ministro de Agricultura, José Antonio Galilea, al Banco Base de Semillas del Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA), ubicado en la localidad de Peralillo, comuna de Vicuña. El personero acudió junto al diputado Mario Bertolino; el secretario regional ministerial de Agricultura, Marcelo Chacana, y el presidente de la cooperativa pisquera Capel, Francisco Hernández.

 

La presencia del ministro se concretó durante la tarde del viernes 14, siendo recibido por el director del Centro Regional INIA Intihuasi, Carlos Quiroz; el subdirector de Investigación y Desarrollo, Raúl Meneses; el encargado del Banco Base, Pedro León, y todo el personal de dicha sección.

 

Los invitados recorrieron las instalaciones, dialogaron con los directivos, profesionales y técnicos, obteniendo una imagen completa del trabajo que allí se realiza. El Banco Base de Semillas es el único en su tipo en Chile y está destinado a mantener en cámaras de frío, a 18 grados bajo cero y 10% a 15% de humedad, semillas de plantas agrícolas y nativas del país con capacidad de germinar, en prevención de una posible extinción de dichas especies o de un desastre ecológico futuro. Actualmente posee más de seis mil muestras, correspondientes a especies y variedades distintas de plantas. A mediados de 2009, en colaboración con el Jardín Botánico Real de Kew (Londres), se alcanzó la meta de conservar mil especies de plantas nativas chilenas, el 20% del total nacional; desde 2010 a 2020 se ejecuta la segunda etapa de este esfuerzo, con miras a alcanzar el 45% de la flora nativa.

 

Asimismo, los especialistas del banco efectúan variadas investigaciones y servicios en su especialidad para instituciones públicas y privadas, nacionales e internacionales, en áreas como el rescate de recursos fitogenéticos, la restauración de ambientes afectados por actividades mineras o industriales, entre otras. Gracias a esta labor Chile es, junto a Brasil y Argentina, país con mejor y más completo trabajo en esta materia en América del Sur, pese a que aún falta mucho por hacer.

 

UN TRABAJO RELEVANTE PARA EL PAÍS

 

El titular de Agricultura declaró su satisfacción por la oportunidad de conocer el banco y las tareas que allí se efectúan, tomando nota de diversas inquietudes planteadas por los investigadores en temas como la necesidad de cambios en el sistema de financiamiento de la investigación agropecuaria en general y el Banco Base en particular; la falta de un marco legal apropiado para proteger los recursos fitogenéticos chilenos de los intereses de empresas transnacionales (que sustraen muestras de plantas nativas con fines económicos, sin pagar derechos al país de origen); la regulación para cultivos transgénicos en Chile, entre otras.

 

“Este es un tema relevante, más allá de la importancia científica que tiene, como una manera de cuidar nuestro patrimonio. (…) Creo que los inconvenientes que se tienen para financiar este trabajo se enmarcan, en términos generales, en los problemas de financiamiento que tiene la investigación en su conjunto y los del INIA en particular”, dijo Galilea. Agregó que “afortunadamente, el INIA es un organismo súper reconocido, la gran mayoría de sus trabajadores son profesionales; creo que va a ser relativamente fácil encontrar con ellos, con la participación de ellos, maneras de resolver las dificultades. Eso mismo va ayudar a los esfuerzos que se están haciendo aquí, que no necesariamente tienen una retribución directa o inmediata al sector agrícola, pero que claramente están haciendo un trabajo que sólo el INIA puede hacer”.

 

El cuanto a la necesidad de protección legal para el patrimonio fitogenético nacional, el secretario de estado reconoció la existencia de un vacío “que hay que abordar. No debiera ser demasiado complicado avanzar en una normativa sobre esto. He tomado nota de que habría un trabajo adelantado en ODEPA, para echar una mirada con los especialistas, ver qué pasos se han avanzado y qué necesitaríamos para poder concretarlo”.

 

El director regional de INIA, Carlos Quiroz, calificó que la visita como muy beneficiosa. “Le permitió al ministro, junto con el diputado Bertolino, que conocieran la importancia que tiene la conservación de los recursos fitogenéticos. Guardar los genes significa tener un patrimonio nacional y Chile es uno de los lugares de concentración de genes vegetales del mundo, no por cantidad, sino por lo único que son de esta parte del mundo. Eso nos pertenece a todos los chilenos y debemos saber conservarlo para que las futuras generaciones los sepan utilizar”, señaló.

 

La visita concluyó con un recorrido por el invernadero del banco, en donde se mantiene una colección viva de cactáceas nativas chilenas y se propagan plantas de especies amenazadas.

 

Fuente: Pablo Portilla, INIA.

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