Uniformes-Escolares

SERNAC recomienda cotizar los uniformes escolares

Un estudio en tiendas y supermercados con presencia nacional, comprobó que por el precio del uniforme más caro, un consumidor podría comprar hasta 3 de los más baratos. En promedio es más económico en supermercados que en multltiendas. 

Como todos los años, el SERNAC quiso orientar a los papás y mamás en la primera tarea del año, como son las compras escolares, para que puedan sacar el mejor provecho a su presupuesto.

Según un sondeo de precios realizado a mediados de enero en 11 multitiendas y supermercados de Santiago pero con presencia nacional, comprobó una vez más que cotizar es el mejor ejercicio para el bolsillo. Sin considerar calidad o marca, por el uniforme más caro, un consumidor podría comprar hasta 3 de los más baratos sea de niña o niño si lo compra en distintas tiendas

Este estudio corroboró que vale la pena cotizar, pues si a un consumidor no le interesa la marca o la composición, y sólo busca precio, por un uniforme de niña de una misma talla (10) puede encontrar precios desde los $40.650 hasta $137.329 o diferencias de hasta 237% o $96.679 si compra los productos en distintas tiendas. Es decir, por el precio del uniforme más caro, un consumidor puede llevar hasta 3 de los más baratos.

En el caso de los uniformes de niño, se registraron diferencias de hasta un 256% o $66.820, situación que se da para la talla 8 que se puede encontrar desde $26.089 hasta $92.949. Es decir, por el precio del más caro, un consumidor puede comprar hasta 3 uniformes completos de los más baratos.

¿Más barato en supermercados o en multitiendas?

Este sondeo también concluyó que tanto en niños como de niñas el valor promedio del uniforme es mayor en multitiendas que en supermercados.

En el caso de las niñas, por ejemplo, en la talla 12 para las prendas y el número 34 y 36 para los zapatos, el precio promedio total en las multitiendas fue de $36.841, mientras que en los  supermercados llegó a $23.823, es decir, una diferencia de 54,6% o $13.018.

En el caso de los niños, también se utilizó la talla 12 y número 36 para los zapatos. En las multitiendas el precio promedio total fue de $51.178, mientras que en los supermercados alcanzó los $30.374, esto es, una diferencia de  68,5% o $20.804.

 Recomendaciones

Para ahorrarse dinero, es recomendable, en lo posible, revisar el uniforme del año pasado y ver qué le puede servir (zapatos, mochila, delantal, entre otros) pues reciclar o reutilizar puede ser una buena forma de ahorrar.

Si va a comprar con tarjeta, recuerde que ningún crédito es gratis y no da lo mismo qué tarjeta sacar de la billetera. Los estudios del SERNAC habitualmente confirman que los consumiudores puede terminar pagando más del doble de lo que pidió.

Fíjese en el costo final, no sólo en los intereses o en la cuota de fin de mes. El costo final del crédito está formado también por otros costos como comisiones, seguros e impuestos.

Conviene comprar con una tarjeta en una sola operación. Cada vez que pase por la caja y use su tarjeta le estarán cobrando comisiones.

Recuerde que es su deber comprar en el comercio establecido. De lo contrario, lo barato puede salir caro. La compra en el comercio establecido es la única garantía que tiene para ejercer sus derechos y no arriesga a sus hijos con productos inseguros.

Guarde su boleta para ejercer su derecho a garantía legal si el producto sale malo. Es decir, la opción de cambiarlo, repararlo o recuperar lo pagado al menos dentro de los 3 primeros meses desde la compra.

Recuerde que el derecho a garantía legal no se puede ejercer porque no le gustó o no le quedó la talla a menos que la empresa ofrezca el cambio. Por eso es importante que vaya con el niño o joven a comprar los productos para que se pruebe las prendas.

Es su derecho a que la empresa le informe los precios y a que éstos se respeten. Asimismo, debe cumplirse lo ofrecido respecto a las promociones y ofertas.

Según el Ministerio de Educación, el uso del uniforme no es obligatorio a menos que los Directores lo pidan previo acuerdo con el Centro de Padres, Consejo de Profesores y Centro de Alumnos. Si así fuera, no se le puede impedir al alumno ir al colegio por no usarlo o el establecimiento debe facilitar el uso total o parcial, temporal o definitivo del uniforme.

Por otra parte, la elección de la empresa que proveerá los uniformes debe permitir la competencia entre las empresas en un proceso abierto y transparente. Los apoderados deben ser informados y elegir el establecimiento que les convenga aunque no tengan convenio con el colegio.

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