Ovni-Teheran

A 45 años del caso Teherán uno de los incidentes OVNI más importantes de la ufología

Mientras los chilenos celebraban las fiestas patrias en el año 1976, en Irán acontecía uno de los incidentes ovni más importantes dentro de la historia ufológica mundial y que todavía no ha podido ser explicado.

Este caso lo relató su protagonista, el General retirado de la Real Fuerza Aérea de Irán, Parviz Jafari, quien expuso su testimonio en la Conferencia de Washington del 12 de noviembre del año 2007, en Estados Unidos, señalando textualmente: “Me acerqué al objeto, que parpadeaba con intenso color rojo, verde, naranja y azul, tan brillantes que no pude ver su cuerpo. La secuencia de destellos era muy rápida, como una luz estroboscópica. Al tenerlo en presentación en el radar a 25 millas de distancia (46 kilómetros aproximados), se exhibía en la pantalla con el tamaño de un avión Boeing 707. Posteriormente, cuatro objetos de diferentes formas y tamaños salieron del principal, realizando movimientos muy erráticos con ángulos cerrados. Al estar cerca del objeto principal, mis armas fueron bloqueadas y mis comunicaciones radiales perturbadas. Uno de los objetos se dirigió hacia mi aeronave, por su velocidad parecía un cohete. Intenté lanzar un misil Sidewinder hacia este ovni, pero tanto mi tablero como gran parte de los instrumentos estaban inutilizados”.

CasoTeheran

Uno de los cuatro objetos salidos del más grande descendió velozmente en una zona arenosa a la salida de la ciudad, emitiendo varios rayos luminosos desde tierra. Consecutivamente, con mi aeronave efectué un giro repentino y en picada, pero uno de los objetos cambió de dirección y siguió a mi avión a una distancia aproximada de seis kilómetros. Finalmente, el objeto rebasó por dentro del giro a mi avión F-4 y regresó para reintegrarse al objeto mayor del que había salido. Sin nada más que hacer después de esta increíble experiencia, descendimos para aterrizar en el aeropuerto”.

A las 23:00 horas del 18 de septiembre de 1976, el encargado de las operaciones del aeropuerto de Teherán, Hossain Perouzi, recibe llamadas telefónicas reportando un objeto luminoso de varios colores, que realizaba maniobras a baja altura en el sector residencial de Shemiran, ubicado en la parte norte de la capital. Una vez confirmada la observación, Hossain dio cuenta al comando del Ejército del Aire, el cual dispuso la salida de dos aviones F-4 Phantom.

Las primeras informaciones entregadas por los pilotos una vez iniciado el vuelo, notificaban que el radar de las aeronaves mostraban a 46 kilómetros de distancia un objeto de dimisiones similares a las de un avión Boeing 707 (44,4 m. de envergadura y 46,6 m. de longitud). Esta indicación preliminar, se complementó con el hecho de que este objeto permanecía estacionario al sur de la ciudad, y que, además, repentinamente cuatro objetos luminosos salieron desde su interior, efectuando movimientos oscilantes en diferentes rumbos, aspecto que inmediatamente hizo entender a los pilotos que se encontraban frente a un aparato que no obedecía a las características de una aeronave convencional.

Según Jafari, al encontrarse próximo al objeto principal sus equipos electrónicos de navegación, como también sus sistemas de armas, fueron totalmente perturbados, mientras que uno de los cuatro objetos menores voló rápidamente en dirección opuesta, en un ángulo de colisión con su aeronave, motivo por el cual intentó lanzar un misil Sidewinder hacia este objeto, procedimiento que no logró realizar dado que su instrumental estaba completamente bloqueado.

C5 (B)Desde la perspectiva militar, la guerra aérea es una compleja distribución de técnicas, entre las cuales están definidas las tácticas del combate aire-aire, pero en el año en que sucede este incidente, no se tiene referencias de artefactos o equipos pertenecientes al área de la Guerra Electrónica, capaces de bloquear todos los sistemas de una aeronave, antecedente aportado por el testigo, el que señaló además que bajo esa condición, comenzó a experimentar los efectos propios de la desorientación espacial, producto de la falla en sus sistemas de navegación, lo que obviamente se mezclaron con una sensación de gran angustia y fuerte estrés. En ese sentido, Jafari fue enfático en señalar que durante el episodio y mientras su aeronave se encontraba en un vuelo absolutamente fuera de su control como piloto, fue víctima de un estado de desesperación y pánico, que lo hizo creer que su vida corría grave peligro, pensando, por ende, que ese sería su último vuelo.

En el instante en que este aparato no identificado se dirige al F-4, los otros tres ovnis que emergieron del objeto principal, realizaron vuelos irregulares, incluyendo el aterrizaje en un sitio eriazo, siendo observado además por numerosos testigos que percibieron un auténtico combate aéreo, considerando que Irán, dentro de los países del Medio Oriente, es uno de los que ha estado en permanentes conflictos bélicos durante los últimos sesenta años.

El piloto relató además que, previo al aterrizaje, otro de los aparatos se aproximó a su aeronave a una distancia de seis kilómetros, pero que inmediatamente lo sobrepasó a una gran velocidad, para ingresar al objeto mayor desde donde irrumpió. Luego de este último suceso, las dos aeronaves enviadas a la exploración del fenómeno anómalo, aterrizan en el aeropuerto de Teherán.

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Uno de los motivos por los cuales Jafari fue invitado a entregar su testimonio a la conferencia de Washington, fue que, además de la gravedad del incidente, todos los informes fueron requeridos por el gobierno de los Estados Unidos y una vez que estos fueron entregados, no se supo el resultado o conclusiones de los análisis efectuados.

Cuando se analizan en profundidad este tipo de casos, se corrobora lo complejo y alarmante que son los incidentes de aeronaves con ovnis, desde los paradigmas de la seguridad operacional, dado que dos aviones de combate, con un potencial bélico considerable, fueron absolutamente sobrepasados, intervenidos y burlados por objetos voladores sin identificación, que además realizaron todo tipo de maniobras, emitiendo luminosidades de variados colores, junto con el bloqueo de todos los sistemas de comunicación, navegación y armamento de las aeronaves persecutoras.

Todo lo sucedido en los cielos de Irán, nos lleva a una profunda reflexión acerca de las implicancias de estas manifestaciones y a la búsqueda de alguna explicación racional para este tipo de objetos no identificados. No olvidemos que los ovnis del 18 de septiembre de 1976, realizaron movimientos y maniobras, acompañados de efectos electromagnéticos de alta complejidad, que claramente nos permiten abrirnos a múltiples posibilidades, sin descartar coherentemente algún tipo de inteligencia superior o externa, que se encuentra detrás de ellos y que nuestra percepción nos permite simplemente observarlos de manera fortuita o cuando dichas manifestaciones lo dispongan.

Conferencia-Washington

Este es el verdadero enigma de los ovnis y en casos como el de Teherán, cualquier escéptico negacionistas no podría refutar los hechos relatados por profesionales del área de defensa y aeronáuticos. Es por ello que el enigma sigue sin solución y hoy, después del informe del Pentágono del 25 de junio del 2021, es muy oportuno que este tema se analice con la seriedad y altura de mira que corresponde.

Por: Rodrigo Bravo Garrido: Piloto Militar, Mag. (c) Ciencias Sociales. Autor de Ufología Aeronáutica (2010), Los Extraterrestres han Muerto (2018) y El Legado del Nibelungo (2021). twitter: @ecobufon

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