Un equipo de investigadores de Chile desarrolló una innovadora tecnología basada en una levadura nativa mejorada genéticamente que permite prolongar la vida útil de la frutilla, uno de los frutos más delicados y perecibles de la agricultura. La iniciativa podría reducir pérdidas postcosecha, disminuir el uso de fungicidas sintéticos y abrir nuevas oportunidades para la exportación de fruta fresca.
El proyecto, denominado “Sistema de conservación, basado en una levadura nativa mejorada con óptima producción y liberación de un gasotransmisor natural, para extender la vida útil de frutos carnosos no climatéricos”, fue financiado por la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID), a través del programa IDeA I+D de la Subdirección de Investigación Aplicada (SIA).
Durante el seminario de cierre de la iniciativa, los investigadores presentaron los principales resultados y lanzaron el sitio web agrifoodnanotec.inia.cl, plataforma que reúne información técnica, publicaciones científicas y antecedentes sobre la transferencia de esta tecnología.
Una solución biológica para un problema de la fruticultura
El director del proyecto e investigador de INIA La Cruz, Dr. Sebastián Molinett, explicó que la frutilla presenta una rápida pérdida de firmeza tras la cosecha, lo que favorece daños mecánicos, infecciones por hongos y una corta vida comercial.
El equipo identificó que un gasotransmisor natural derivado del metabolismo del azufre juega un papel fundamental en la mantención de la firmeza del fruto. A partir de ese hallazgo surgió el desafío de desarrollar un sistema capaz de suministrar este compuesto de manera biológica, segura y controlada.
Levaduras mejoradas para proteger la fruta
Investigadores de la Universidad de Santiago de Chile (USACH) desarrollaron una nueva cepa de levadura nativa chilena mediante un proceso de mejoramiento genético, seleccionando ejemplares con mayor capacidad para producir este gasotransmisor.
Tras evaluar más de mil cepas provenientes de distintas zonas del país, lograron obtener una levadura capaz de incrementar significativamente la producción del compuesto, constituyendo una innovación inédita para la conservación de frutos mediante mecanismos biológicos.
Frutillas más firmes y con menos hongos
Las pruebas realizadas por investigadores de la Universidad de Talca mostraron resultados alentadores. Las frutillas tratadas con la levadura presentaron una maduración más lenta, conservaron una mayor firmeza y registraron una menor incidencia de mohos durante el almacenamiento.
Además, los ensayos demostraron que el tratamiento no alteró el peso ni el color del fruto, manteniendo una mejor apariencia visual incluso después de varios días a temperatura ambiente.
Biodispositivo para una liberación controlada
Otro de los avances del proyecto fue el desarrollo de un biodispositivo que encapsula las levaduras en microperlas biodegradables capaces de liberar el gasotransmisor de manera sostenida.
Este sistema mantiene una alta viabilidad celular y está diseñado para incorporarse fácilmente a los envases de fruta fresca, simulando las condiciones reales de comercialización.
Proyección comercial
La empresa biotecnológica Agro Qtral participó en el escalamiento del proceso productivo y trabaja actualmente en el desarrollo de un producto comercial basado en esta tecnología. La compañía ya mantiene un convenio con la asociación de productores Agrofrutilla para validar el sistema en condiciones de packing y avanzar hacia su futura comercialización.
Los investigadores destacaron que esta innovación podría aplicarse también a otros frutos de alta perecibilidad, contribuyendo a una agricultura más sustentable mediante sistemas biológicos de conservación que reduzcan el uso de productos químicos y disminuyan las pérdidas de alimentos durante la cadena de distribución.










