El Presidente de la República, José Antonio Kast, monitoreó este jueves el proceso de traslado de cerca de 300 reclusos de alta peligrosidad hacia la nueva cárcel La Laguna, en Talca, operativo que forma parte de la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT) impulsada por el Gobierno.
Acompañado por el biministro del Interior y Segegob, Claudio Alvarado; el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau; y el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Fernando Rabat, el Mandatario recorrió las instalaciones y revisó los módulos de alta seguridad destinados a internos de alto compromiso delictual.
Según informó el Ejecutivo, se trata del traslado de reclusos de alta peligrosidad de mayor envergadura realizado hasta ahora por Gendarmería, considerando tanto el número de internos como su perfil delictual.
Entre los trasladados se encuentran 40 integrantes de bandas vinculadas al crimen organizado, incluidos nueve líderes de estas organizaciones. A ellos se suman 154 internos provenientes del CDP Santiago Sur y otros 104 del CCP de Cauquenes.
El desplazamiento desde Santiago hacia Talca se realizó por la Ruta 5 Sur bajo un amplio operativo coordinado entre Gendarmería, Carabineros, la Policía de Investigaciones y otras instituciones del Estado.
“Recuperar el poder del Estado dentro de las cárceles”
Durante la inspección, Kast sostuvo que el fortalecimiento de la seguridad pública requiere necesariamente aumentar el control estatal al interior del sistema penitenciario.
“No vamos a alcanzar la seguridad plena si es que no logramos recuperar el poder del Estado dentro de las cárceles”, afirmó el Presidente.
El Mandatario planteó además la necesidad de avanzar hacia un cambio en la política penitenciaria del país, considerando los actuales niveles de hacinamiento y la expansión de organizaciones criminales.
“Tenemos que lograr un cambio radical en cómo pensamos la política penitenciaria en Chile. El nivel de hacinamiento hoy día sobrepasa todos los límites y eso requiere una manera efectiva y rápida de poder enfrentarlo”, señaló.
Kast también mencionó medidas especiales para los internos de mayor peligrosidad, entre ellas el uso de uniforme, restricciones a encomiendas y visitas mediante locutorios, junto con mayores controles y sistemas de aislamiento.

Más de 2 mil plazas penitenciarias
El poblamiento de La Laguna continuará progresivamente con internos provenientes de establecimientos penitenciarios de Talca, Rancagua, Valparaíso, Cauquenes, Parral y Curicó.
El Gobierno proyecta habilitar 1.679 nuevas plazas, que se sumarán a las 418 actualmente operativas, permitiendo alcanzar una capacidad total de 2.097 plazas penitenciarias en el recinto.
La puesta en marcha de la nueva cárcel forma parte de la estrategia gubernamental destinada a aumentar la capacidad del sistema penitenciario, reforzar el control sobre internos de alta peligrosidad y separar a los líderes de organizaciones criminales del resto de la población penal.
El operativo se enmarca en la Agenda contra el Crimen Organizado y el Terrorismo (ACOT), que contempla medidas orientadas a fortalecer la persecución de organizaciones criminales y aumentar la seguridad tanto fuera como dentro de los recintos penitenciarios.










