Cada 27 de septiembre, el Día Mundial del Turismo nos invita a pensar qué hace que una persona elija un destino. A veces es el paisaje, la gastronomía o el patrimonio. Otras veces, es una historia que no encontrará en ningún otro lugar.
Quienes trabajamos en el turismo de intereses especiales conocemos bien a esos viajeros. Organizan sus recorridos en torno a una pasión: la astronomía, la naturaleza, la historia o los grandes misterios. Entre esos intereses también está el fenómeno OVNI. Hay personas que viajan por el mundo para conocer los lugares asociados a sus relatos, visitar museos, consultar archivos y conversar con quienes han investigado los casos.
Roswell, en Estados Unidos, es un ejemplo conocido: su historia dio origen a un museo y a una identidad turística reconocible. En Victoria, Argentina, el Museo del OVNI forma parte de la oferta cultural de la ciudad. Y en Iino, Japón, el museo UFO Fureaikan se integra a una localidad que ha hecho de esta temática parte de su identidad. Son experiencias distintas, pero muestran que una historia singular puede abrir nuevas razones para viajar.
La Serena tiene una oportunidad propia. Somos una ciudad vinculada a los cielos, la observación astronómica y los relatos sobre fenómenos inexplicados. En el Museo OVNI de La Serena recibimos cada año a cientos de personas que llegan con curiosidad, preguntas y ganas de conocer historias de Chile y del mundo. Muchas descubren, además, que detrás de cada caso hay testimonios, documentos y un contexto que merece ser contado con seriedad.
El museo ha demostrado que este interés existe. Pero para que La Serena aproveche todo su potencial necesitamos mirar más allá de una visita aislada. Podemos construir recorridos que conecten el museo con la astronomía, el patrimonio local, la oferta cultural y los servicios turísticos de la región. Podemos organizar encuentros, fortalecer vínculos con instituciones de otros países y dar mayor visibilidad a aquello que nos distingue.
Apostar por el turismo OVNI no exige que todos compartan una misma interpretación del fenómeno. Exige reconocer que hay un público interesado en conocer estas historias y ofrecerle una experiencia bien construida, respetuosa y memorable. Eso también es turismo cultural.
En este Día Mundial del Turismo, mi invitación es a valorar los lugares únicos que ya tenemos. La Serena posee una identidad ligada al cielo que pocas ciudades pueden contar de la misma manera. Si trabajamos juntos para darle proyección, quienes hoy llegan movidos por la curiosidad podrán encontrar aquí una razón para quedarse, volver y recomendar nuestra ciudad al mundo.
Por: Cristian Riffo, periodista y director del Museo OVNI de La Serena.










