El Departamento de Guerra de Estados Unidos liberó este viernes nuevos antecedentes vinculados a fenómenos anómalos no identificados (UAP), entre ellos un impactante relato de primera mano escrito por un alto funcionario de inteligencia estadounidense actualmente en servicio.
El documento, fechado en mayo de 2026, describe una operación desarrollada a fines de 2025 en las cercanías de una instalación militar sensible de Estados Unidos, luego de reportes sobre fuertes ruidos inexplicables y reiterados avistamientos de objetos luminosos en sectores montañosos utilizados como campo de pruebas militares.
Según el informe, el funcionario integró un equipo que abordó un helicóptero militar para investigar posibles restos o evidencias físicas asociadas a los extraños fenómenos observados durante varias noches consecutivas.
Durante la misión, el oficial asegura haber observado junto a pilotos militares una serie de “orbes brillantes” tanto a corta distancia como en zonas elevadas del espacio aéreo. El relato describe además un objeto de alta velocidad que se desplazaba cerca del suelo y que aparentemente “se dividió en dos”, acelerando posteriormente en distintas direcciones.
El documento también señala que varios de estos objetos fueron detectados mediante sistemas infrarrojos FLIR, visión nocturna y observación directa a simple vista.
Uno de los episodios más inquietantes ocurrió cuando un objeto luminoso se aproximó extremadamente cerca del helicóptero militar. Más tarde, los testigos observaron múltiples orbes anaranjados formando patrones geométricos y estructuras luminosas en el cielo.
La narración fue acompañada por imágenes infrarrojas captadas durante el mismo operativo por otros funcionarios federales desde tierra, las cuales fueron publicadas originalmente el pasado 8 de mayo de 2026 en el portal oficial war.gov/UFO.
Especialistas consideran que este nuevo material forma parte de la creciente apertura informativa impulsada por organismos estadounidenses respecto al fenómeno UAP, un tema que en los últimos años ha sido abordado oficialmente por agencias de inteligencia, el Congreso y el Pentágono.
La relevancia del caso radica en que involucra testigos militares entrenados, sistemas de detección avanzados y observaciones simultáneas desde aire y tierra, elementos que históricamente han sido considerados de alto interés en investigaciones sobre fenómenos aéreos no identificados.
Este nuevo suceso fue analizado en la última edición del “La Señal Ciencia y Misterio” con la conducción del periodista Fernando Silva, y sus expertos invitados; Pablo Álvarez investigador de Fénix 4 y el piloto y representantes de América Latina para Aeroespacios Seguros (ALAS), Pablo Ducau.
Imágenes infrarrojas captadas durante el mismo operativo por otros funcionarios federales desde tierra.

















