Skin problems

Maskné, el problema a la piel que nos trae la primavera

Las mascarillas ya forman parte de nuestras vidas y todo indica que nos seguirán acompañando por un buen tiempo más. Sin embargo, y a pesar de que su uso es fundamental para evitar contagios de coronavirus, éstas generan más de un problema con la piel, que se acrecientan cuando las temperaturas aumentan y los rayos solares comienzan a llegar con más fuerza a la superficie

De acuerdo a la Clínica Dermatológica de la Universidad de Valparaíso, las enfermedades inflamatorias a la piel han aumentado en más de un 30% en el último año debido al uso de mascarillas, el estrés, la baja en atenciones dermatológicas y falta de vitaminas. De hecho, otros especialistas señalan que junto con la llegada de la primavera se agudizará el maskné, o el acné causado por las mascarillas, junto con otras afecciones a la piel, por lo que es importante tomar en consideración un mayor cuidado de la piel del rostro y prepararla para esta nueva estación.

“La naturaleza oclusiva de las mascarillas, junto con el material sintético, genera un ambiente más caliente y húmedo, acumulando sudor y grasa en la piel, generando un desequilibrio del microbioma (los organismos que viven en nuestra piel), lo que provoca inflamaciones, erupciones y agudización en los brotes de acné y otras patologías”, indica Paula Molina, químico farmacéutico de Farmacias Ahumada.

La piel en primavera tiende a ser más reactiva, por lo que el acné o la dermatitis empeoran, así como también se agrava la sequedad y la descamación. “Y aún cuando hay patologías que mejoran con la exposición al sol, no lo hacen ya que existe una barrera y un filtro parcial de rayos UV que nos tapa parte de la cara y reduce la cantidad de vitamina D que generamos”, señala la facultativa.

Por esto, la farmacéutica recomienda acciones sencillas que ayudarán a reparar y preparar la piel para los meses de primavera. En primer lugar, “realizar limpiezas profundas y exfoliaciones ayudará a eliminar células muertas para que la piel pueda respirar y regenerarse”, comenta, y añade que esta etapa es fundamental ya que factores como la edad, los cambios hormonales y la contaminación impiden que la dermis se regenere de forma homogénea, evitando la absorción de nutrientes.

Asimismo, la limpieza y la hidratación serán claves. “No basta sólo con lavarse el rostro antes o después del uso de la mascarilla, ojalá con algún producto espumoso que elimine la grasa y residuos con mayor eficacia, sino que también la hidratación para que se absorban nutrientes fundamentales y se retenga agua. Siempre con productos especiales para cada tipo de piel, ya que los destinados a pieles sensibles además tienen propiedades calmantes para aquellas que se irritan con el roce de las mascarillas”, suscribe la farmacéutica.

Otro aspecto importante es el correcto uso de los productos de tratamiento que usemos en estas instancias; deben ser ligeros durante el día para evitar irritaciones y más densos e intensos por la noche, que es cuando la piel está en proceso de reparación. Tampoco podemos olvidar el protector solar. Molina indica que “aunque tengamos parte de la cara tapada, esto no disminuye el riesgo de quemaduras solares y menos el daño celular, las manchas y en envejecimiento prematuro que causan los rayos ultravioletas”.

“Además, debemos considerar que la alimentación es importante en ésta y cualquier otra época para el bienestar de la piel. Es recomendable consumir alimentos ricos en vitaminas A y C, con gran cantidad de antioxidantes y betacarotenos, que ayudarán a la piel a prepararse para una mayor exposición al sol y agentes externos propios de la estación”, comenta la farmacéutica.

Por último, el tiempo de uso y tipo de mascarillas también jugarán un rol preponderante. “Si la mascarilla se utiliza más del tiempo debido e indicado por el fabricante ya que además de no protegernos contra el virus, la suciedad y los agentes patógenos se seguirán acumulando en el rosto, ya que se desfribrilan”, finaliza.

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