Cada 5 de agosto se conmemora el Día Internacional del Huemul, una oportunidad para reflexionar sobre el estado de conservación de una de las especies más emblemáticas de Chile. Presente en el Escudo Nacional y considerado uno de los ciervos más australes del mundo, el huemul (Hippocamelus bisulcus) enfrenta hoy múltiples amenazas que ponen en riesgo su permanencia en los ecosistemas del sur del país.
El huemul es una de las tres especies de cérvidos nativos presentes en nuestro país y habita los bosques cordilleranos y patagónicos del sur de Chile y Argentina. Actualmente cuenta con una población cercana a 1.500 individuos, lo que representa menos del 1% de su abundancia original.
Además de ser escasas, las poblaciones actuales presentan un alto grado de fragmentación, es decir, existe poca comunicación entre ellas. Esta situación favorece la endogamia y disminuye la variabilidad genética, reduciendo la capacidad de adaptación de la especie y aumentando su vulnerabilidad frente a enfermedades y cambios ambientales.
Si bien la caza fue históricamente la principal amenaza para el huemul, hoy los mayores desafíos provienen de la expansión de las actividades humanas. La pérdida y fragmentación del hábitat, el cambio climático y el aumento de incendios forestales afectan directamente la disponibilidad de alimento y refugio. A ello se suma la competencia por espacio y recursos con ganado, principalmente bovino, y con especies exóticas invasoras como el jabalí europeo y el ciervo rojo, que además degradan el suelo y modifican la vegetación que requiere este cérvido.
Otro aspecto menos conocido es la transmisión de enfermedades desde animales domésticos hacia las poblaciones silvestres. En huemules de la Reserva Nacional Cerro Castillo, en la Región de Aysén, se ha descrito la presencia de linfoadenitis caseosa, enfermedad causada por la bacteria Corynebacterium pseudotuberculosis, habitual en ganado ovino y caprino. El ataque de perros constituye una amenaza adicional, tanto por la depredación directa como por la alteración del comportamiento natural de la especie.
Frente a este escenario, iniciativas público-privada como el Corredor Nacional del Huemul buscan fortalecer la conservación mediante la conectividad entre hábitats, el rescate de individuos y el monitoreo de sus poblaciones.
Proteger al huemul no solo significa conservar una especie emblemática de Chile, sino también resguardar los ecosistemas patagónicos de los que dependen numerosas especies y cuya conservación resulta fundamental para las futuras generaciones.
Por: Rodolfo Tardone, Académico investigador Facultad de Medicina Veterinaria y Agronomía Universidad de Las Américas.










