Club Deportes La Serena volvió a protagonizar una jornada para el olvido. En un partido que parecía encaminarse a un resultado positivo, los granates no lograron administrar la ventaja y terminaron perdiendo por 2-1 frente a O’Higgins de Rancagua, luego de recibir el gol de la derrota en los descuentos.
El equipo dirigido por Felipe Gutiérrez mostró nuevamente las mismas debilidades que lo han acompañado durante la temporada. Pese a abrir la cuenta y controlar pasajes del encuentro, perdió intensidad con el paso de los minutos, cedió terreno y terminó pagando caro los errores defensivos.

Uno de los rendimientos más cuestionados fue el del arquero Tapia, quien tuvo una deslucida actuación y quedó en el centro de las críticas tras el desenlace del compromiso.
La derrota no solo significó dejar escapar tres puntos importantes como local, sino también complicar la posición del cuadro serenense en la tabla, incrementando la presión de cara al desafío más esperado por la hinchada: el clásico regional frente a Coquimbo Unido el próximo sábado 8 de Agosto.

El ambiente al término del encuentro fue de máxima tensión. Apenas el árbitro decretó el final del partido, el estadio La Portada se llenó de pifias y recriminaciones. Los hinchas abandonaron el recinto insultando a varios jugadores y con fuertes cánticos exigiendo la salida del técnico Felipe Gutiérrez, reflejando el profundo malestar por el presente futbolístico del equipo.

Con un plantel golpeado anímicamente y una creciente presión sobre el cuerpo técnico, Deportes La Serena deberá dar vuelta rápidamente la página si quiere llegar con opciones de recuperar la confianza en el partido más importante del semestre: el clásico frente a su archirrival Coquimbo Unido.
Fotografías: Patricio Cortés Inda










