lidia-urrutia

Lidia Urrutia Rivera: la primera Carillonista de La Serena

Durante los últimos días hemos dado a conocer el interés del Ejército y el apoyo de las autoridades locales, por volver a dar vida al carillón ubicado en el cerro Santa Lucia de La Serena. A partir de nuestras crónicas, muchas personas han recordado lo que fue esa tradición musical y también a las personas que estuvieron detrás del funcionamiento de dicho carillón.

Una de ellas es la destacada profesora de música del Liceo Gabriela Mistral de La Serena, Lidia Urrutia Rivera, quien es considerada la primera carinollista y que tiene una calle que lleva su nombre por su aporte a la cultura local.

Yo recuerdo que el Carillón fue instalado por Gabriel González Videla y el trajo a un persona, que era profesora norteamericana, carillonista, y que hizo un curso para profesores de música de acá. De ese curso por lo que recuerdo quedaron solamente mi madre, Lidia Urrutia de Canut de Bon, y la señora Teresa Slaibe, casada con un señor de apellido Bullard.  Mi madre fue la más activa ya que era compositora. Ella adaptó música de piano para carillón, porque había que adaptarla. Hizo ese curso con la profesora norteamericana y le dieron un certificado de Carinollista oficial, junto con doña Teresa”, recuerda Claudio Canut de Bon.

En destacado ingeniero de Minas y profesor universitario, indicó además que todas las instituciones de la zona solicitaban en su día de aniversario que se  tocara su himno con el carillón.

“Mi madre tocaba la música del himno de Carabineros y de otras instituciones. A las siete y media de la mañana sonaba en carillón. La música sonaba en toda La Serena, que en esa apoca llegaba hasta Huanhualí. Ella también daba conciertos semanales, adaptaba piezas de música folclórica, que se tocaban a las 6 de la tarde. Se escuchaba muy bien… no había tanto auto como ahora, ni tanto edificio alto, así que el sonido del carillón se escucha perfectamente. A parte el carillón daba las horas, los cuartos y las medidas horas”, dijo a LA REGIÓN.

DESPERFECTOS

Como anécdota, Claudio Canut de Bon también recuerda que “al carillón le daba por ser medio temperamental y se descomponía y lanzaba sus piezas de música como a las 3 de la madrugada. Como le decía el Carillón lo instaló González Videla que terminó su período en 1952, pero después vino el período de preparar al personal y todo lo demás. El carillón era una institución acá en la zona y sobre todo con los conciertos de música e himnos de aniversario de las instituciones”.

Para reparar aquellos desperfectos el carillón tenía un técnico de apellido Castillo.

Mi madre tomó esta labor de carillonista con espíritu de cooperación la ciudad, como era profesora de música del liceo de Niñas, era muy conocida por sus coros, participaba de un grupo musical en el que también estaba Jorge Peña Hen, tocaba piano en los conciertos, era un grupo musical en una época muy bonita entre los años cincuenta y tanto, en la que La Serena se hacia honor a su himno….una ciudad con menos habitantes, menos congestión, menos delincuentes…era una ciudad mucho más activa culturalmente desde el punto de vista musical, con Jorge Peña Hen y sus conciertos y el carillón con mi madre”, dijo.

Canut de Bon tiene una recuerdo muy nítido de las veces en las que siendo adolescentes acompañaba a su madre hasta el cerro San Lucia.

Salíamos de la calle Infante donde vivíamos y subíamos las tres cuadras hasta el regimiento, la escalinata hasta donde estaba el carillón. Yo me sentaba a estudiar y ella se sentaba en el piano a ensayar…a veces iba mi hermano también….yo tenia como a unos 18 o 19 años.  Estudiaba en la Escuela de Minas…. recuerdo muy bien que mi madre me contó  que obreros de construcción o gente que trabaja en parcelas cercanas, en huertos familiares, cuando sabían que iba a haber un concierto a las seis de la tarde, pedían permiso al dueño de la faena para descansar 30 minutos y escuchar el concierto del carillón. La gente tenía interés en escuchar música. Era un novedad”, afirmó.

 Consultado sobre la iniciativa impulsada por el Ejército de poder hacer funcionar nuevamente el Carillón, Claudio Canut de Bon, dijo que “que todo lo que sea tradición hay que revalorizarlo, es muy importante que se haga y si existe un carillón que fue una inversión que hizo el Presidente Gabriel González Videla, recuperarlo es hacerle honor a esa donación. En esos años fue muy bien recibido porque no había teléfonos, habían a penas dos radios, no había televisión, por lo tanto, la oportunidad de escuchar música eran pocas. Fue parte de la cultura musical de La Serena que en entre los años 1955 hasta 1965 fue una buena época Cultural”.

FUENTE: DIARIO LA REGION

Compartir en .....