Andrés Nazer, gerente regional Aguas del Valle

Solidaridad y trabajo en conjunto: el desafío para enfrentar la crisis hídrica en Illapel

Esta semana compartimos con diversos dirigentes de Illapel la crítica situación de escasez hídrica que afecta a la zona y las dificultades que hemos tenido para ejecutar las obras de respaldo del sistema de abastecimiento que teníamos previsto realizar en la localidad de Peralillo, urgentes para asegurar la continuidad de suministro de agua potable en Illapel. Con ello, quisimos actualizar, en forma objetiva y realista, la información al respecto de la delicada situación del abastecimiento de la localidad, como ya habíamos hecho con las autoridades involucradas y Juntas de Vigilancia.

Nuestro deber es ponernos en los peores escenarios, incluido un posible racionamiento o, peor aún, un potencial desabastecimiento de la localidad, que se producirá si no logramos realizar obras para el desarrollo de nuevas fuentes de agua de respaldo, que deberían haber comenzado hace meses para estar operativas a tiempo y que, por tanto, están ya muy retrasadas. Nuestra obligación y compromiso es desarrollar las soluciones necesarias para no llegar a este punto y seguimos trabajando para evitarlo. Las fuentes hídricas que abastecen a la capital provincial se encuentran en una condición crítica; el embalse El Bato está a un 15% de su capacidad y se prevé que se agote en marzo, en tanto, el Embalse Corrales ya no podrá aportar agua superficial desde junio.

El martes por la noche, firmamos un acuerdo con la Junta de Vigilancia del Río Choapa, fruto de un esfuerzo y espíritu de colaboración que valoramos profundamente. No obstante, es importante recalcar que, si bien este acuerdo nos da una pequeña ventana de tiempo, aportando un porcentaje del agua necesaria para Illapel, en ningún caso es la solución definitiva a esta situación. El agua superficial del río Illapel y del río Choapa se va a agotar en un plazo muy breve (así lo corroboran sus Juntas de Vigilancia y todos los estudios realizados) y no podemos hacer depender el consumo humano sólo de los embalses y de una posible lluvia que podría no llegar, porque hoy el agua se acaba.

Confiamos en que  el diálogo, que hemos mantenido de manera permanente tanto con las autoridades como con las comunidades, pueda contribuir a que podamos desarrollar fuentes subterráneas adicionales de respaldo, que ayudarán a complementar el consumo de Illapel mientras se extienda la terrible crisis hídrica que sufrimos. Recalcamos una vez más que nos comprometemos a que no habrá afectación a ningún sistema de Agua Potable Rural (APR) y reiteramos nuestro compromiso firme y formal de que, en el improbable e hipotético caso de que fuera necesario, dispondremos de  agua de nuestros propios sistemas para asegurar cualquier eventual afectación, a través de nuevas redes de interconexión construidas a tal efecto. Queremos que todos tengan agua, tanto en la zona urbana como en la rural y nunca hemos propuesto, ni propondremos, soluciones que no cumplan con este principio.

En situaciones tan complejas como esta, la solidaridad y la voluntad de trabajo conjunto es fundamental. En esta búsqueda, hemos contado con el apoyo y la colaboración de las autoridades y de las Juntas de Vigilancia, pero aún existe un grado de desconfianza en algunos vecinos en las soluciones técnicas que hemos propuesto, a pesar de que estamos convencidos de que son las adecuadas y que sólo buscan evitar que Illapel tenga racionamiento en los próximos meses. Seguiremos trabajando sin descanso, con la mejor de las disposiciones y con la mente abierta a cualquier solución viable para cumplir el objetivo, que hoy debe ser el de todos y mantenernos más unidos que nunca: que ninguna persona se quede sin agua.

Por: Andrés Nazer, gerente regional de Aguas del Valle

Compartir en .....