Reserva Nacional Los Flamencos, celebra 20 años de vida

San Pedro de Atacama.- Conocida internacionalmente por sus diversos atractivos naturales, tales como montañas, salares, formaciones rocosas, lagunas, humedales, zonas arqueológicas, flora y fauna nativa.

Creada por Decreto Supremo del Ministerio de Agricultura, se localiza en la comuna de San Pedro de Atacama y es administrada por la Corporación Nacional Forestal Antofagasta, para lo cual cuenta con un equipo especializado de 8 guardaparques, que son apoyados en su labor de fiscalización y conocimiento de las áreas protegidas por guías atacameños en el marco de los contratos de asociatividad suscritos entre este servicio público con las comunidades indígenas.

Lugar de interés científico

La reserva, que además el mismo cuerpo legal la declara como “lugar de interés científico para efectos mineros”, de acuerdo al artículo 17 del Código de Minería, consta de 7 sectores localizados dentro de las casi 74 mil hectáreas que conforma su jurisdicción.En tal territorio se encuentra el Salar de Tara y Aguas Calientes I, el Salar de Pujsa, las Lagunas Miscanti y Miñiques, el sector Soncor y Aguas de Quelana del Salar de Atacama, el Valle de la Luna y Tambillo, que se ubican entre los 2.300 y  5.500 metros de altura aproximadamente. En cada uno de ellos las condiciones climáticas son particulares, por lo tanto, poseen diferentes tipos de poblaciones animales y vegetales. En el primer caso es posible encontrar una fauna constituida por vicuñas, zorros culpeo y gris, vizcachas, chinchillas, chululos, caitíes, golondrinas, halcones, pequenes, gaviotas andinas, ñandúes, cóndores, flamencos de James y chilenos, entre otros. Por su parte la flora está compuesta por llaretas, paja brava, breas, tolas de agua y amaja, cachiyuyos y tamarugos.“CONAF siempre ha estado preocupada de conservar, preservar y proteger los recursos naturales renovables, patrimonio de todos y cada uno de los habitantes de este ancestral territorio. Una tarea que le ha valido a nuestra institución el reconocimiento internacional, constituyéndose, además, en un referente mundial en la gestión de áreas protegidas, señala el jefe provincial de CONAF, Tomás Geró.Humedales de importancia mundialLa Reserva también cuenta con humedales, entre los cuales destacan los salares de Tara, Pujsa y el Sistema Hidrológico Soncor del Salar de Atacama, los cuales fueron reconocidos como de importancia internacional por la Convención Ramsar. “Estos humedales gozan de la protección en el plano nacional y la comunidad internacional reconoce en ellos un valor significativo no sólo para nuestro país sino también para la toda la humanidad”, destaca el director regional de Conaf, Eduardo Rodríguez.Asimismo, en esta unidad del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas del Estado (SNASPE), se resguardan otros humedales de relevancia regional y nacional, entre los que destacan las lagunas Miscanti y Miñiques, principal área reproductiva nacional de la Tagua Cornuda y el Salar de Pujsa, sitio de concentración estival y reproducción de las tres especies de flamencos existentes: James, chileno y andino.

Educación ambiental

Igualmente, a través de la educación ambiental se ha logrado que las comunidades aledañas tomen conciencia acerca del valor que poseen los recursos naturales que contienen los ecosistemas de la reserva y de los procesos ecológicos que los mantienen, con el objeto de lograr un manejo racional de los recursos naturales y reducir los eventuales daños al medio ambiente.“La protección, recuperación y manejo de especies de flora y fauna silvestre que puedan presentar problemas de conservación, depende también en gran medida del esfuerzo que hagamos para contribuir a crear conciencia ambiental en la comunidad. Y una de las vías es mediante la educación ambiental que día a día ejecutan nuestros guardaparques en la Reserva y también fuera de ella”, apunta Geró.

Contribución al turismo

La Reserva protege los principales destinos turísticos de la comuna de San Pedro de Atacama, tales como el Valle de la Luna, el Sistema Hidrológico de Soncor en el Salar de Atacama, el Salar de Tara y las Lagunas Miscanti y Miñiques. Todos ellos cuentan con guías de la comunidad que interpretan desde su cultura los paisajes y la biodiversidad presente. En consecuencia, con este ejercicio, el modelo de gestión asociativa en desarrollo busca implementar esquemas que sustenten la actividad eco-etnoturísticos en términos ambientales, socioculturales y económicos, garantizando la contribución de la actividad al beneficio de la comunidad local. Todo esto en concordancia con las visiones de desarrollo de las propias comunidades indígenas.Asimismo, poseen centros de información ambiental, servicios de baños, senderos y señalética que permiten difundir la importancia de los recursos protegidos así como brindar elementos básicos de seguridad a sus visitantes.

“La Reserva Nacional Los Flamencos no sólo protege la diversidad de flora y fauna, sino también su paisaje y la cultura desarrollada milenariamente por la comunidad Likanantai. Recorrer sus siete sectores, constituye una experiencia única valorada por más de 70 mil visitantes extranjeros, principalmente europeos, que la vistan año a año y que quedan maravillados con su naturaleza. La invitación queda hecha para que los visitantes nacionales también conozcan las bellezas de nuestro territorio regional”, apunta finalmente Rodríguez.

Fuente: Comunicaciones CONAF Antofagasta.

Compartir en .....